sábado, 26 de diciembre de 2015

Miniatura. Pour aller à Daroca? - 1809

"A finales del año 1809, algunos destacamentos del 13º regimiento de coraceros franceses estaban acantonados en Daroca, localidad situada entre Zaragoza y Teruel. 
Nuestro coracero, Armand Daguerre, procedente del norte del país busca el camino para regresar a su destacamento. Sin mapas de la zona se tiene que fiar de la información que recabe de los caminantes y de su sentido de la orientación. 
Cerca de una cruz de término, de las muchas que pueblan el reino de Aragón, se encuentra con un pastor de mediana edad y su perro. Armand apenas chapurrea el castellano, por lo que le inquiere al paisano:

- Pardone, pour aller à Daroca? 


El pastor le dirige una mirada adusta y seca, que Armand no logra discernir si es por costumbre o por haberse encontrado con un extranjero, y por añadidura perteneciente a las fuerzas invasoras de Napoleón.

Sin mediar palabra alza su brazo y le señala la dirección. Armand duda en fiarse de su interlocutor, por lo que tendrá que optar por hacerle caso o por seguir su camino sin rumbo. Las guerrillas son activas en la zona, por lo que un mal paso podría conducirle al destino equivocado y por añadidura a una muerte segura..." 










UN POCO DE HISTORIA

En 1807-1808 el Emperador formó tres regimientos provisionales para desplazarse a España. Los dos primeros junto con 2 regimientos de carabineros formaron el nuevo 13º regimiento de coraceros que permaneció en la península hasta 1814, mientras que el tercero envió sus coraceros a sus cuerpos de origen al comienzo del año 1811.
El nuevo regimiento, mandado por el coronel D'Aigremont, contó en sus inicios con 34 oficiales y 595 hombres incluyendo su cuartel de instrucción ("depot") en Bayona,
El regimiento, fundado en elementos tan dispares, alcanza rápidamente una sólida reputación y desde abril de 1809 como el elemento pesado de la caballería del General Suchet
El regimiento estuvo presente en la batallas de Tudela (1808), Maria (1809), Lérida (1810), Castalla (1812) y Coll d'Ordal (1813). También participó en los asedios de Zaragoza (1808-1809), Lérida, Tortosa, Tarragona y Sagunto.
Después de la firma del tratado de Viena, los 12 regimiento de coraceros del ejército francés redujeron sus efectivos a 4 escuadrones, lo que permitió enviar refuerzos a España donde el 13º regimiento había estado tomando parte en enfrentamientos ininterrumpidos contra los españoles y fue el único regimiento en conservar su 5º escuadrón.
En 1810 sus efectivos alcanzaron los 1.100 hombres gracias a nuevas incorporaciones de efectivos que se habían enviado desde Soissons, en Francia. El 15 de enero de 1812 la división de caballería del Ejército de Aragón comprendía dos brigadas: la primera comprendía al 4º de húsares y al 13º de coraceros. La unidad dejó Aragón para dirigirse a Cataluña para finalmente abandonar España en febrero de 1814, siguiendo al Mariscal Soult en el Ejército de Lyon.
Con el regreso de Luis XVIII, una Orden de 12 de mayo de 1814 reformó la caballería francesa y sólo se conservaron los 12 primeros regimientos de coraceros del hasta entonces Ejército Imperial. El 13º regimiento fue licenciado en Colmar el 9 de agosto de 1814 y sus hombres se unieron al 9º de coraceros y en menor medida al 4º y el 11º de coraceros.


EL UNIFORME

Su color distintivo era el color vino ("lie-de-vin") según decreto de 21 de octubre de 1808, que llevaban en cuello, puños y vueltas. También en las vueltas del abrigo y en los "dientes de lobo" (o "dientes de cocodrilo", según la versión) triangulares del schabraque (el borrego de la silla) Los habituales pantalones de piel que llevaban los coraceros fueron reemplazados por pantalones de tela de color marrón, que se encontraban en grandes cantidades en la Península. Es probable que estos pantalones fueran del tipo "a lo mameluco" con grandes bolsas, con una línea roja a lo largo de las costuras exteriores.
Los hombres no llevaban bolsa para cartuchos ("giberne") ni carabina. Sus armas exclusivas eran el sable y las pistolas. No fue hasta el año 1813 que llevaron el número del regimiento en los cascos.


Coracero del 13º regimiento según Benigni, con dos
galones de antigüedad (más de 10 años en servicio). (1)



LA ESCENA

La escena partió del deseo de realizar un mini-diorama con dos figuras, una de ellas un coracero francés con su caballo, pero variando la usual postura montando a caballo en la que vienen normalmente en los kits de montaje. Además tenía que ser en un paisaje nevado e incluir un elemento muy característico de los pueblos españoles como son las cruces de término. El coracero y el caballo son de la casa MiniArt y el pastor es de la casa Verlinden, de un kit de un hombre sin ropajes (#752 Academy Figure Male). La escala de las figuras es de 120 mm (E. 1:16). 
La base, confeccionada con un marco de madera que se aprovechó de un reloj de pared estropeado, con una peculiar forma achaflanada en uno de sus lados. El relleno de la base con poliestireno extrusionado, del que se utiliza para aislamiento en la construcción y rellenando los huecos con masilla.
    
La situación y postura de las figuras tampoco tuvo mucha historia, ya que la base es bastante justa para las figuras con lo que tampoco podían haber muchas variaciones, tan sólo jugar con el acercamiento entre las figuras o su orientación. La cabeza del caballo se recortó y se ladeó hacia la derecha para simular el agarre de la mano del coracero. 




Las cruces de término son elementos monumentales, generalmente de piedra, que suelen estar ubicados cerca de la entrada de las poblaciones o al lado de los caminos.
El detalle de incluir una en la escena se inspiró en algunos cuadros de Augusto Ferrer-Dalmau, que las ha rescatado y utilizado con bastante acierto en algunas de sus escenas de caballería y que nos transmite una idea de un  momentáneo alto en el camino, sólo con su muda y pétrea presencia integrada en el paisaje por la fuerza del paso de los años. 


Lancero (I)
Lanceros carlistas (II)





















Uno de los detalles del uniforme realizados con masilla Das-Pronto es el abrigo o capa del coracero ("manteau"), que debido a la forma de la figura y el material se tuvo que hacer en tres partes, primero la parte trasera de la figura para dar apoyo a los laterales y por último la sobrecapa o esclavina, a nivel de los hombros, típica de los uniformes de la época. El hecho de utilizar masilla y no un elemento más delgado como la lámina de estaño, por ejemplo, fue la facilidad de trabajo para darle la forma del ropaje con más naturalidad, aunque las capas del material resultaran mucho más gruesas.





En las siguientes imágenes, en la izquierda detalle de la cabezada del caballo con los correajes que la conforman y la doble brida. En la derecha casco "a la Minerva" de coracero, con la pluma blanca en el lado izquierdo, la capa, sobrecapa y la coraza por debajo. Las mangas del uniforme en éste caso son de color marrón.




La cruz de término se realizó cubriendo un lápiz redondo con masilla Das-Pronto para configurar el fuste de la cruz y a continuación la cruz griega que la corona. La plataforma sobre la que se sitúa, con un par de escalones de forma redonda, está tomada de ejemplos reales. Otro elemento a destacar es la nieve, que se puede elaborar de múltiples maneras, pero con la precaución de que usando según que materiales no nos pueda variar el tono delo blanco con el paso del tiempo. En nuestro caso utilizamos la de Woodland Scenics (Ref. Soft Flake Snow SN140), que mezclada con cola blanca Ceys de acabado transparente, le confiere una imagen bastante realista al conjunto.




El traje del pastor está sacado de referencias de trajes del norte de España de la época sacadas de Internet y realizado enteramente con masilla Das Pronto.  




Detalle del schabraque, correajes y portemanteau del caballo, con la cifra del regimiento. La granada de la mantilla indica que el jinete pertenece a la compañía de élite y con el fondo azul oscuro típico de las tropas de caballería pesada francesa. El perro que acompaña al pastor es de una serie de coleccionismo que salió en los quioscos hace unos pocos años. 





Vista cenital del conjunto.






Autor fotografias inicio:
Xavier Galiana (https://www.facebook.com/xgrfotografia/info?tab=overview)

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Fuentes:

1 - "Les uniformes du Premier Empire. Les Cuirassiers" - Bucquoy y Devautour, Grancher Ed., Paris, 1978
2 - "Soldats et Uniformes du Premier Empire" - F.G. Hourtoulle, J. Girbal y P. Courcelle, Histoire & Collections, 2004
3 - "Officers and Soldiers of the Cuirassiers. 1800-1815" - André Jouineau & Olivier Lapray, Histoire & Collections, 2011

Imágenes:

(I) - http://historicaloutline.com/oleos_ficha.php?ID=7
(II) - http://historicaloutline.com/oleos_ficha.php?ID=3

domingo, 20 de diciembre de 2015

Miniatura. General de división de coraceros (Francia). Conversión.

Los coraceros franceses fueron una de las unidades más famosas y conocidas de las guerras napoleónicas. Su leyenda se vió acrecentada por sus míticas cargas en famosas batallas como Austerlitz, Eylau, Borodino o Waterloo, y también la de un puñado de generales que los comandaron: Milhaud, Montbrun, Nansouty, Kellerman, d'Espagne, Delort, L'Heritier y muchos otros.

El uso de la coraza como protección del jinete fue bastante anterior a las guerras napoleónicas, pero en estas cobró un mayor auge y difusión entre los ejércitos europeos de la época. La coraza que utilizaban los coraceros franceses se componía de dos piezas, peto delantero y espaldar, sujetados por los hombros y por la cintura. Otras unidades de coraceros de otros ejércitos como los austriacos y sajones sólo vestían con el peto delantero, lo que obviamente suponía una desventaja frente a los primeros.

Según una orden del Emperador de fecha de 9 de mayo de 1807, se ordenó a los Generales y a los Oficiales de Estado Mayor adjuntos de las divisiones de coraceros que vistieran la coraza . Como sucede a menudo, esta orden meramente codificó un conjunto de prácticas que ya eran de uso habitual "no oficial" en el ejército francés1.



General de coraceros, por Patrice Courcelle. (2)



EL UNIFORME

General de coraceros, por Historex.
Bicornio negro, con flecos negros con ribete negro o encaje de oro; correa negra de la escarapela, la escarapela tricolor (centro azul, rojo, exterior blanco); borlas de oro en las puntas.

Uniforme azul oscuro con largas colas con vueltas; cuello azul bordado en oro; bordados de oro en los dobleces y en los bolsillos horizontales; charreteras de oro; cinturón color oro entrelazado con líneas rojas (General de división) o líneas azul cielo (General de brigada), llevado bajo la coraza, con la borla de oro terminada con 3 o 2 estrellas de plata, colgantes en el lado izquierdo.

Coraza plateada con remaches dorados grabados en todos los bordes, delante y detrás, con hojas de roble doradas; correas de la corazas doradas montadas en color rojo; cinturón de la coraza de color rojo, ribeteado con oro y con la placa del cinturón dorado; el paño de ropa debajo de la coraza de color rojo ribeteado con 2 líneas de color oro.

Pantalones blancos; botas negras con partes de ropa blanca en las rodillas para proteger los pantalones del roce; espuelas doradas. Sable con empuñadura dorada; vaina del sable negra con partes doradas; cinturón de la espada y las eslingas rojas, filo de oro, con hebillas doradas. Guantes de color blanco.


LA FIGURA





La figura que os presentamos hoy es una conversión, o mejor dicho, una transformación de una figura de Verlinden de 120 mm, que representa al mariscal Davout, y el sombrero o bicornio que traía otra pieza de Verlinden que muestra al mariscal Soult, ya que la primera no traía el bicornio.






Generales de Coraceros a caballo (3)
De la figura original aprovechamos la peana, parte inferior del cuerpo y la espada. La coraza y correas de los hombros provienen de otra figura de un coracero a caballo de MiniArt. Imprimada y pintada con acrílicos de Vallejo. La coraza tiene también una capa de tintas de Citadel de color negro para darle aspecto más "sucio" y desgastado. El incluirle una pipa constituyó un pequeño quebradero de cabeza porque no tenía manos a esa escala que pudieran garantizar un agarre fiable de la pipa y las únicas que podían hacer esa función eran unos guantes de la casa Verlinden, por lo que quizás en la foto no se perciba mucho, pero en realidad son dos guantes rallados de lana de soldado de la Segunda Guerra Mundial.  

La espada no es la típica espada "reglamentaria" de la caballería pesada de la época, pero hay reproducciones de la época con oficiales con empuñaduras más ligeras. 

Para los puristas obviamente se ha cogido un uniforme de mariscal para representar un general, por lo que ni la faja sería la misma, la coraza estaría decorada con hojas de roble y posiblemente todo el ribeteado del uniforme tampoco coincidiría, pero son los riesgos que tiene el amateurismo. Por contra el resto de detalles se han seguido escrupulosamente según las fuentes consultadas y detalladas al final de la entrada.












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Fuentes:

1 - "Les uniformes du Premier Empire. Les Cuirassiers" - Bucquoy y Devautour, Grancher Ed., Paris, 1978  
2 - "A dictionary of the Cuirassier officers of the first empire" - Olivier Lapray, Histoire & Collections, 2008
3 - "Officers and Soldiers of the Cuirassiers. 1800-1815" - André Jouineau & Olivier Lapray, Histoire & Collections, 2011

miércoles, 16 de diciembre de 2015

El Arco de Triunfo de Carrousel, en Paris (1807-1809)


En la antigua Roma, se erigía un Arco de triunfo en los límites de la ciudad, a la mayor gloria de un jefe militar victorioso. El término "triunfo" designa la entrada solemne del vencedor dentro de la ciudad, el responsable en la ocasión de la fuerza de los antiguos dioses. Los soldados que regresaban de la batalla pasaban bajo el arco y colgaban en sus dinteles las armas y armaduras tomadas al enemigo y sus propias armas cubiertas por la sangre de los vencidos. Este rito, explica la abertura central del arco. Progresivamente, los romanos variaron la simbología de los arcos: la fundación de una colonia, la construcción de determinadas obras públicas, etc.

En 1806 al volver de Austerlitz donde había derrotado al ejército austro-ruso, Napoleón I quiere hacer de París la ciudad más bella del mundo. Proclamó que "Paris carece de monumentos, tenemos que dárselos." Habiendo aprobado el proyecto de la columna de Vendôme, ordena por un decreto del 18 de febrero 1806, la realización del Panteón y la construcción de dos arcos triunfales en honor de la Grande Armée: uno en los accesos de la capital, el otro frente al pabellón central de las Tullerías, destinado así a convertirse, como un monumento conmemorativo, en la entrada principal del patio del palacio de su residencia imperial.



Fachada occidental.

Fachada oriental.



EL MONUMENTO


Intradós del arco.
Copiado del modelo del arco de Septimio Severo en Roma, el trabajo fue encargado a los arquitectos Percier y Fontaine, y la primera piedra fue colocada el 7 de julio de 1806. El arco tiene como temática principal el ser un homenaje a la Grande Armée, victoriosa en Austerlitz. 

El director del museo del Louvre, Dominique Vivant Denon, planificó los temas de los bajorrelieves que ilustran la campaña militar de 1805 y la capitulación de Ulm ese mismo año.

El pintor Charles Meynier decidió las composiciones que fueron transcritas en mármol por los mejores escultores de la época. En la parte superior había un carro tirado por caballos de San Marcos, tomado en Venecia en 1798. 

En 1815 con la entrada de los aliados en Paris y la posterior Restauración, estos antiguos bronces regresaron a Italia, y el escultor Bosio ejecutó la imagen de Francia que lleva un nuevo carro. Está flanqueada por dos estatuas de plomo dorado, debidas a François Lemont (1808), la Paz y la Victoria.2





"El ejército francés embarcado en Booulogne amenazaba Inglaterra. Una 
tercera coalición irrumpe sobre el continente. Los franceses vuelan del 
océano al Danubio. Baviera es liberada, el ejército austriaco prisionero 
en Ulm. Napoleón entra en Viena. Triunfa en Austerlitz. En menos de cien
días la coalición es disuelta." 


Estatua de zapador
Directamente inspirado en sus proporciones del arco de Septimio Severo en Roma, el Arco de Triunfo del Carrusel reutiliza un vocabulario decorativo antiguo : columnas corintias blancas y rojas, bajorrelieves de mármol que representan los principales episodios de la campaña y una cuadriga (carro tirado por cuatro caballos) en su parte superior.

En cada una de las ocho columnas se representa una estatua diferente de un soldado de la Grande Armée: un soldado de caballería (por Taunay), un dragón (por Corbet), un granadero a caballo (por Chinard), un combatiente de caballería (por Faucou) un granadero (por Dardel), un artillero (por Bridan), un tirador (por Mouton) y un zapador (Dumont, quien habría tomado como modelo a Mariole, un soldado conocido por su fuerza).

Esta serie de estatuas es interesante por la exactitud de los uniformes en una época donde prevalecían la desnudez y la idealización de lo antiguo.4






LAS REPRESENTACIONES


El arco fue escenario de distintas revistas del ejército organizadas por Napoleón y que fueron tema de diversas composiciones por diversos artistas en diferentes épocas.


Grabado del Arco del Carrousel, por Baltard, entre 1807 y 1815. (I)


“Napoleón y su Estado Mayor pasando revista a los cazadores montados de la Guardia Imperial ante el Arco de Triunfo del Carrousel” –
François Flameng (1856-1923), oleo sobre lienzo.


«Revue carrousel» de Bellangé Joseph-Louis-Hippolyte (1800-1866), Dauzats Adrien (1804-1868). (II)





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Fuentes:

(1) - Arc de triomphe de l’Étoile - Centre des Monuments Nationaux. Document réalisé
par Marie-Laure Gutton
(2) - Panel informativo del monumento
(3) - http://www.carnavalet.paris.fr/fr/collections/arc-de-triomphe-du-carrousel, por Jean-Marie Bruson
(4) - http://www.napoleon.org/fr/magazine/musee/files/arc_triomphe_carrousel.asp, por Karine Huguenaud


Imágenes:

(I) - http://www.carnavalet.paris.fr/fr/collections/arc-de-triomphe-du-carrousel
(II) - «Revuecarrousel» de Bellangé Joseph-Louis-Hippolyte (1800-1866), Dauzats Adrien (1804-1868) - RMN. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Revuecarrousel.jpg#/media/File:Revuecarrousel.jpg

domingo, 6 de diciembre de 2015

Jacques Étienne Joseph Alexandre MacDonald, Mariscal, Duque de Tarento

De entre los miembros del mariscalato de Napoleón, tanto Davout como MacDonald  fueron quizás dos ejemplos de los generales menos "considerados" por el favor del Emperador, aún siendo los que probablemente más fidelidad le profesaron.

En 1809 McDonald mandó la célebre columna en Wagram que rompió el centro austriaco y ganó el día para Napoleón. MacDonald fue el único mariscal que recibió su bastón y sus títulos en el campo de batalla.  


MacDonald, a partir de una litografía de Delpech.

CRONOLOGÍA

1765 - Nace el 17 de noviembre en Sedan, descendiente de padres escoceses. Su padre fue educado en el Colegio Escocés en Paris, y gracias a su conocimiento del francés fue encargado con la misión de ayudar a Flora MacDonald para arreglar la huida del Príncipe Carlos (el famoso Carlos Eduardo Estuardo, o "Bonnie Prince Charlie").

1784 - Entra a formar parte del regimiento del Conde de Maillebois para luchar en Holanda, pero a los pocos meses el regimiento es disuelto. Como joven cadete entra en el regimiento irlandés de Dillon, al servicio del rey de Francia, llegando a subteniente en dicha unidad hasta el estallido la Revolución. Debido a la emigración y a la guerra no tarda en promocionarse en el estado mayor de su amigo, el General Beurnonville, hasta que es trasladado al estado mayor de Dumouriez, entonces el comandante en jefe. Como recompensa a sus servicios en Jemmappes y en otros lugares es nombrado teniente coronel.

1791 - Se casa con Marie-Constance Soral de Montloisir y tiene dos hijas.

1793 - Su amigo Beurnonville, ya convertido en Ministro de la Guerra, le dio el empleo de coronel y el mando del regimiento de Picardía, uno de las cuatro unidades más veteranas de la infantería francesa. El fracaso de Dumouriez en Neerwinden y su posterior deserción a los aliados lanzó una nube de sospechas sobre su protegido en un momento en que ser sospechoso equivalía a ser condenado. Por suerte, algunos de los miembros de la Comisión de la Convención reconocieron sus méritos, pero MacDonald pasó meses de ansiedad en medio de denuncias y acusaciones entre los que cuestionaban su mando. Para su gran sorpresa es nombrado general de brigada por los Comisionados, cargo que intenta rechazar arguyendo su juventud e inexperiencia, aunque se le dio de inmediato la elección de aceptar o convertirse en un "sospechoso" y de ser arrestado. A salvo por el momento, McDonald se dedica en cuerpo y alma a sus nuevas funciones pero se siguen lanzando denuncias y acusaciones en su contra. Nuevos Comisionados llegaron de la Asamblea y sólo su afortunado reclamo desde Paris le salva del arresto. En 1793 y 1794 se redactaron varios decretos que anulaban o limitaban en gran manera a los miembros de la antigua nobleza, los llamados "cidevants"* que, entre otras exclusiones sociales, tenían prohibido ostentar ningún cargo público (Decreto de 16/04/1794). Temiendo que, al hilo de estos decretos tarde o temprano sería acusado de traición, pidió confirmación por escrito a los Comisionados de su empleo. Estos se negaron, como también a su renuncia, con la tajante respuesta, "Si deja el ejército le arrestaremos y será llevado a juicio". En medio este dilema encontró un amigo en el representante Isore, que confiando en su capacidad, tomó partido por su causa, y desde ese momento MacDonald ya no tuvo que temer nada del tribunal revolucionario.

1794 - Es asignado como general de división al ejército de Pichegru y tomó parte en la campaña de invierno de Holanda. Cruza el río Vaal estando helado y sorprende a una fuerza anglo-hannoveriana en Nimega. Unos días más tarde captura la ciudad fortificada de Naarden.

1796 - Sirve en el frente del Rin.

1798 - Transferido al Ejército de Italia, es enviado a Roma para remplazar a Gouvion St-Cyr. En la guerra contra Nápoles, forma parte del Ejército de Nápoles al mando de Championnet. Éste sobrevaloró la calidad de las tropas napolitanas y encargó a McDonald la evacuación de Roma así como cubrir la retirada del contingente. La tozudez de escocés había, sin embargo, medido con sutileza la moral del ejército napolitano y a pesar de que no tenía más que cinco mil soldados contra cuarenta mil napolitanos, bajo la dirección del célebre general Mack, se enfrentó al enemigo en Cività Castellana, lo derrotó y persiguió obligándole a evacuar Roma hasta la frontera, y prácticamente aniquilando la fuerza enemiga. Sin embargo a pesar de la hazaña, el haber redactado el parte de las operaciones en un jocoso tono humorístico no sentó nada bien a Championnet que lo entendió como una ofensa por su retirada y provocó que MacDonald renunciara al mando.

1799 - En Febrero de 1799, Championnet cayó en desgracia ante el Directorio y fue substituido por MacDonald, que llegó a Nápoles para hacerse cargo del mando. Pero el soldado clarividente lee los signos de los tiempos. La élite del ejército francés estaba atrapada en Egipto. Austria y Rusia se empeñaban en acabar con el gobierno de Francia y sus ideas revolucionarias. En consecuencia, el general concentró al momento a sus tropas para enfrentarse con una más que probable invasión del norte de Italia por parte de los aliados. Con su visión militar planeó evacuar toda la Italia meridional, conservando solamente las fortalezas que pudieran ser bien aprovisionadas. La noticia de la derrota de Scherer en Magnano por el impetuoso Suvorov provocó que el Ejército de Nápoles estuviera listo para dirigirse hacia el norte, y partió para tratar de establecer comunicación con el general Moreau, que estaba reformando el Ejército de Italia en Génova. El plan previsto era un movimiento de los ejércitos concentrados contra los aliados que debía hacerse a través de los Apeninos. Lamentablemente existía una amarga rivalidad entre el Ejército de Italia y el Ejército de Nápoles. En consecuencia, el 17 de junio MacDonald se encontró con veinticinco mil hombres cerca de Piacenza, en presencia del enemigo, sin apoyo alguno salvo de dos divisiones del ejército de Italia, que habían llegado de Bolonia, y cuyos comandantes estaban recelosos de sus órdenes. Luchó durante tres días en la batalla de Trebbia, perdiendo un tercio de sus efectivos y a casi todos sus oficiales. En la mañana del 20 de junio se produjo la retirada en buen orden. Cuando regresó a Paris encontró que la opinión militar estaba de su parte y que el mismo Napoleón aprobó su conducta. Posteriomente apoyó a éste durante el golpe de Estado del 18 de Brumario (9/XI/1799) y comandó las compañías presentes en Versalles.

1800 - Nombrado el 21 de enero Inspector General de la infantería. El siguiente empleo de MacDonald fue en el Ejército de los Grisones, cuya misión era cubrir la retaguardia derecha de Moreau en su avance por el Danubio y mantener la comunicación con el Ejército de Italia en el valle del Po. Fue en esta ocasión cuando el Ejército de los Grisones cruzó el paso de Splügen en invierno a pesar de los glaciares y las avalanchas, una hazaña inconmensurablemente superior a la que efectuó el propio Bonaparte cruzando más fácilmente el Gran San Bernardo después que las nieves se hubieran derretido.

1801 – Enviado como embajador en Copenhague, a continuación, sus enemigos trataron de enviarlo a Rusia con el mismo empleo, pero se negó a ir. Como la mayoría de los generales, MacDonald estaba relativamente bien pagado, por el Gobierno francés, ya que al conquistar un país había permitido como regla a sus generales tomar las obras de arte que eligieran, después que los Comisionados hubieran seleccionado las mejores piezas para la colección nacional en el Louvre. El empleo del general como comandante en jefe de Nápoles había sido valorado por los expertos en treinta y cuatro mil libras. Desafortunadamente sin embargo, este botín y muchas obras maestras que había comprado para sí mismo se perdieron todas en el norte en la apresurada marcha que terminó en la batalla de Trebbia.

1802 - Se casa con Felicite-Francoise de Montholon, la viuda del General Joubert, y tiene otra hija.

1805 - Desafortunadamente para MacDonald, Bonaparte le creyó partidario de la facción de Moreau. Después de la batalla de Hohenlinden, Bonaparte temió que la gloria de Moreau podría eclipsar a la suya propia, por lo que puso a todos los amigos del general en el libro negro. Además, debido a su franqueza, Talleyrand concibió un nada disimulado odio hacia el héroe de Splügen. En consecuencia, se encontró permanentemente en desgracia, relevado de sus deberes militares y para los próximos años vivió una tranquila vida de caballero rural en su finca de Courcelles le Roi.

1809 - Como consecuencia de la declaración de guerra de los austriacos, es reclamado de su retiro y enviado al Ejército de Italia, al mando del hijastro de Napoleón, el Príncipe Eugenio de Beauharnais, que no estando acostumbrado a un mando independiente había puesto en peligro el frente de Italia con su derrota en Sacile. La llegada de MacDonald restableció el orden y la disciplina entre las tropas en la línea del Adigio, al tiempo que observó que era innecesario retirarse hasta Mantua como estaba previsto ya que el Archiduque Juan, al mando de las tropas austriacas, no se atrevería a penetrar profundamente en Italia hasta que no hubieran progresado los principales ejércitos en el Danubio. Los éxitos franceses en Eckmühl y Ratisbona provocaron la retirada de los austriacos del norte de Italia. Por tanto Eugenio persiguió a los austriacos y dejó a MacDonald con un numeroso cuerpo de Ejército para que tomara Trieste y se juntara con el Ejército de Dalmacia de Marmont que había sido llamado como refuerzo. Trieste y Görz fueron tomados y las fuerzas combinadas se dirigieron hacia Viena. Un gran campo atrincherado en Laybach bloqueaba el camino. El contingente no tenía artillería pesada consigo para poder capturarlo. Por tano, MacDonald decidió hacer una gran demostración de fuerza por el día y burlar el bloqueo por la noche. Pero a las diez de la noche, llegó una bandera de tregua que ofreció la capitulación. "Usted ha obrado con prudencia", dijo imperturbable el escocés; "Estaba a punto de ordenar el ataque."

En Gratz alcanzó el ejército del príncipe Eugenio en el momento que llegó la mala noticia del resultado de la batalla de Aspern-Essling. Seguidamente llegó la orden para apresurarse en ayuda del Emperador. Después de marchar sesenta leguas en tres días el Ejército de Italia llegó a las nueve de la noche del 4 de julio al cuartel imperial en Ebersdorf. Durante esa noche cruzó el Danubio, al amparo de la terrible tormenta que ocultaba el avance francés a los austriacos. En la tarde del 5 de julio le correspondió a MacDonald tratar de apoderarse de la meseta que formaba el centro austriaco. Como bien sabía el general, el Emperador se había equivocado pensando que el enemigo estaba evacuando a su posición; aún así, teniendo que obedecer las órdenes, combatió y sólo la noche salvo a sus cruelmente castigados batallones.

Al día siguiente se libró la terrible batalla de Wagram. En el momento crítico de la lucha, cuando el emperador se enteró de que Masséna, en su ala izquierda, estaba siendo expulsado de la cabeza de puente, en medio de la confusión y la desbandada, ordenó a MacDonald intentar un audaz contraataque para romper el centro del enemigo. Los austriacos estaban avanzando en masas, sin nadie que se les opusiera, y el puente, la única línea de retirada, estaba amenazado. Para hacer frente a esta situación MacDonald desplegó cuatro batallones en línea, en doble fila; detrás de ellos formó el resto de su cuerpo en dos columnas sólidas, y cerró la parte trasera de este inmenso rectángulo por las tropas de caballería de Nansouty.


El cuadro de MacDonald en Wagram, según Nafziger. (8)


Cubierto por el fuego de una masiva batería de cien cañones lanzó este enorme cuerpo de treinta mil soldados contra los austriacos y, a pesar de las grandes pérdidas por la artillería del enemigo, por el simple peso de los seres humanos revertió por completo el avance austriaco y rompió su centro. Siguiendo sin apoyo alguno, la columna continuó su carrera victoriosa, cogiendo seis mil prisioneros y diez cañones, los únicos trofeos del día. A la mañana siguiente el héroe de Wagram, cojo por la patada de su caballo, fue convocado ante el Emperador.

Napoleón lo abrazó con las palabras: "Seamos amigos". "Hasta la muerte", respondió su aguerrido lugarteniente. Luego llegó su recompensa. "Te has comportado valientemente", continuó el Emperador, "y me has prestado los mayores servicios, como, de hecho, a lo largo de toda la campaña. En el campo de batalla de tu gloria, a la que yo debo en gran parte el éxito de ayer, te nombro Mariscal de Francia**. Lo has merecido desde hace tiempo.". A continuación es convertido en Duque de Tarento, premiado con sesenta mil francos y condecorado con el Gran Cordón de la Legión de Honor. Seguidamente es destinado a Gratz como gobernador.


Escudo de armas de MacDonald (7)


1810 – De su empleo como comandante del Ejército de Italia es enviado a España para remplazar a Augereau en el 7º Cuerpo. Incendia Manresa tras ser recibido con fuego de mosquetes.

1811 - Sin ayuda de artillería de sitio que había demandado previamente al Emperador, sitia y captura la fortaleza de Figueras.

1812 – Aquejado de un ataque de gota, es enviado a Tilsit para comandar el 10º Cuerpo compuesto por tropas prusianas que iba a unirse al Gran Ejército en su avance hacia Rusia. Como gráficamente puntualizó: "Me había dejado mi sillón en la fortaleza de Figueras, dejé una muleta en París y otra en Berlín." La misión del Duque de Tarento era proteger la cabeza del puente en Dunaberg, cerca de la desembocadura del Dvina y también defendió la ciudad de Riga; como consecuencia, se libró de una gran parte de los horrores de la terrible retirada. Aún así, tuvo sus propios problemas ya que los prusianos lo abandonaron, desertando y pasándose al enemigo (Convención de Tauroggen). Tan confiado estaba en la lealtad de sus subordinados que esta deserción le tomó por sorpresa y, a pesar de las advertencias, esperó a las divisiones para reunirse con él, declarando que, "Mi vida, mi carrera, nunca será mancillada con el oprobio de haber cometido la cobarde acción de abandonar tropas confiadas a mi cuidado." Afortunadamente, unas cartas interceptadas le abrieron a la realidad y con un puñado de soldados logró escapar a Dantzig. A su regreso a París MacDonald fue recibido con una fría recepción por el emperador, que pensaba que la deserción de los prusianos era debida a su negligencia.

1813 - En la campaña de 1813 comandando al 11º Cuerpo recibe la misión de vigilar al ejército prusiano al mando de Blücher en Silesia, mientras que el Emperador operaba contra los austriacos en los alrededores de Dresde. El 29 de abril derrota al General Yorck en Merseburg, estuvo presente en Lützen (2 de mayo) y en Bautzen (20-21 de mayo). Fue derrotado el 26 de agosto en Katzbach cuando pretendía desalojar a Blücher de su posición elevada en Jauer. La falta de cohesión de las bisoñas tropas a su cargo, una torrencial lluvia y el consiguiente barro eliminaron sus opciones de atacar con éxito y sólo una apresurada retirada salvó al ejército de la aniquilación.

En el tercer día de la batalla de Leipzig, en medio de la acción, las tropas hessianas a su mando desertan y al mismo tiempo las tropas del Mariscal Augereau que se suponía que iban a cubrir su flanco derecho se retiran del combate. En consecuencia, se retiró con los restos de sus tropas al Elster, sólo para encontrar el puente destruido. Arrastrado por la multitud de fugitivos, está determinado a no caer vivo en manos del enemigo , ya sea por ahogarse o por pegarse un tiro. Más afortunado sin embargo que el príncipe Poniatowski, logra cruzar el río en su caballo. El duque de Tarento fue fundamental para salvar los restos del ejército que habían conseguido cruzar el Elster. Es enviado a Colonia para reconstruir un cuerpo de ejército.

1814 - MacDonald luchó ferozmente para expulsar al enemigo de Francia. Lucha contra el General Blücher y se distingue en Nangis el 27 de febrero de 1814. Su cuerpo fue uno de los que el emperador convocó en la batalla de Arcis-sur-Aube. Cuando Napoleón llegó a Fontainebleau se encontró con que todas sus opciones se habían esfumado. En consecuencia, cuando MacDonald y los otros mariscales y generales fueron informados que los aliados ya no tratarían con Napoleón, decidieron hacerle abdicar. El Emperador, al convocar a su Consejo, encontró que ya no le tenían miedo, y se negaron a escuchar sus argumentos. Con la esperanza de salvar el trono para su hijo, despachó a Caulaincourt, Ney, Marmont, y MacDonald para ofrecer la abdicación al Zar. Las mejores condiciones que los Comisionados pudieron obtener del Zar eran que Napoleón debía renunciar a toda esperanza de ver a su hijo sucederle en el trono, pero que podía conservar su título imperial y se le permitiría que gobernara la isla de Elba. El Zar magnánimamente añadió: "Si él no aceptará esta soberanía, y si él no puede encontrar refugio en otro lugar, decidle, yo digo, puede venir a mis dominios. Allí será recibido como un soberano: puede confiar en la palabra de Alejandro".

El Emperador desolado miró a los dos fieles Comisarios (Caulaincourt y MacDonald; los otros dos Comisionados, Ney y Marmont no regresaron), con su rostro demacrado, la tez amarilla y enfermiza, pero por una vez al menos sentía gratitud. "He cargado con favores",dijo, "a muchos otros que ahora han desertado y me han abandonado. Tú, que no me debes nada, te has mantenido fiel. Te agradezco tu lealtad demasiado tarde y yo, sinceramente, lamento ahora estar en una posición en la que sólo puedo demostrar mi gratitud con las palabras". En agradecimiento regaló a MacDonald el sable egipcio decorado que había pertenecido a Murad Bey, que había sido capturado en 1798 y que Napoleón llevó en la batalla del Monte Tabor en 1799. MacDonald aceptó el regalo como un signo de amistad y los dos se estrecharon en un abrazo. Después que Napoleón zarpó para la isla de Elba no se volvieron a ver nunca más.

1815 – Prestó juramento a Luis XVIII como la mayoría de los mariscales que habían servido con Napoleón. MacDonald observó sus regimientos unirse a las fuerzas de Napoleón mientras se acercaban a Lyon. Mientras trataba de escapar, un brigadier borracho intentó capturar a MacDonald. Apenas las palabras de rendición salieron de la boca del brigadier cuando MacDonald lo derribó con un solo golpe. Se disfrazó y se escapó con el general Digeon, cuyas tropas también había desertado para unirse a Napoleón. Este último una vez en Paris, desde su sorpresivo desembarco en las costas del sur, provocó que MacDonald escoltara al monarca desde Lille donde se encontraba hasta la frontera belga donde lo puso al cuidado de las tropas belgas. Volvió a Paris donde permaneció en su casa, ajeno al contacto con Napoleón o sus ministros. En tres meses llegaron las noticias de la derrota de Waterloo. Uniéndose a Fouché, que había creado un gobierno provisional, se encargó al retorno del Rey de disolver los restos del ejército imperial en octubre de 1815, al tiempo que dejó que los proscritos del nuevo régimen escaparan en su inmensa mayoría. Nombrado archicanciller de la Legión de Honor y Mayor General de la Guardia Real.

1823 – Se casa por tercera vez con Mademoiselle de Bourgony.

1825 - Deja Francia para realizar un viaje por Escocia, para visitar principalmente el lugar de nacimiento de su padre en South Uist y conocer a su numerosa familia, aunque raramente permanecía más de un día en un lugar. También visitó brevemente Irlanda e Inglaterra.

1830 – Debido a las molestias de su gota, renunció al cargo y se retiró a sus posesiones de Courcelles, donde vivió retirado.

1840 – Muere el 25 de septiembre a la edad de 74 años.

El deber y la verdad fueron sus consignas. Fue esta expresión valiente de la verdad más que cualquier relación con Moreau, la causa de sus largos años de ostracismo; fue esta valentía, es extraño el decirlo, la que al final, conquistó al Emperador, y que tanto encantó al Rey Luis que le apodó "Su Franqueza."4







(*) Antiguos nobles que habían perdido su condición aristocrática y su titulo con la Revolución2

(**) En esto Napoleón tuvo un momentáneo lápsus, ya que el empleo o denominación en verdad era la de Mariscal del Imperio, no de Francia.

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Fuentes:

1 - "Bonapartism and Revolutionary Tradition in France: The Fédérés of 1815" - R. S. Alexander - Cambridge University Press, 1991

2 - https://es.wikipedia.org/wiki/Ci-devant

3 - http://www.napoleon-series.org/research/biographies/marshals/c_macdonald.html, por Artea

4 - "Napoleon's Marshals", por R.P. DUNN-PATTISON, M.A., Methuen&CO, London, 1909

5 - https://sonofskye.wordpress.com/2014/05/10/marshal-etienne-jacques-macdonald-of-france-1765-
1814

6 - http://www.undiscoveredscotland.co.uk/usbiography/mac/etiennemacdonald.html

7 - By Jimmy44. Image created for the Blazon Project of the French Wikipedia [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

8 - "Imperial Bayonets" - George Nafziger, Greenhill Books, 1996

miércoles, 2 de diciembre de 2015

La víspera de Austerlitz - Las antorchas de Jiříkovice

Hoy, 2 de diciembre de 2015, se cumplen 210 años de la batalla de Austerlitz, una de las batallas más famosas en la Historia moderna. Considerada como una de las obras maestras de Napoleón, y probablemente la más determinante, acabando con su victoria con la Tercera Coalición de naciones que se había aliado contra él.

La leyenda de Austerlitz adjudica la iniciativa del fuego de antorchas de paja a no menos de una docena de testigos. Resulta imposible emitir un juicio. Lo único que cuenta son los resultados1. Os dejamos ahora con algunos testimonios de soldados que estuvieron en este singular y famoso momento que transcurrió en la hoy localidad checa de Jiříkovice:




Napoleón entre sus tropas (1)

VIVENCIAS Y MEMORIAS

El Barón de Marbot nos relata en sus memorias sus vivencias de aquella noche:

"El 1 de diciembre, víspera de la batalla, Napoleón, que dejó Brno por la mañana, había empleado toda la jornada examinando las posiciones, y por la tarde había establecido su cuartel general en la retaguardia del centro del ejército francés, en un punto donde su ojo abarcaba los vivacs de ambas partes y la tierra que iba a ser su campo de batalla al día siguiente. 

Había otro edificio en este lugar, un pobre granero: alguien colocó los mapas y cartas del Imperio, y se estableció en persona con su numeroso Estado Mayor y su guardia en medio de un gran fuego. Afortunadamente, no había nieve, y aunque hacía mucho frío, me acosté en la tierra y me quedé dormido; pero pronto estuvimos preparados para montar a caballo y acompañar al Emperador en la visita que haría a sus tropas. No había luz de la luna y la oscuridad de la noche se incrementó con una espesa niebla que hizo muy difícil el caminar. 

Los Cazadores a caballo de la escolta del Emperador pensaron en encender antorchas hechas con madera de abeto y paja, lo cual fue de gran ayuda. Las tropas vieron llegar un grupo de jinetes tan iluminados, reconocieron al Estado Mayor General Imperial, y en ese momento, como si fuera por arte de magia, vimos una gran línea de fuegos de nuestros vivacs iluminados por miles de antorchas llevadas por los soldados que, en su entusiasmo, saludaron a Napoleón aún más animados ya que el día siguiente era el aniversario de la coronación del emperador, coincidencia que les pareció de buen augurio. El enemigo tuvo que sorprenderse cuando, desde lo alto de la colina vecina, vieron en medio de la noche sesenta mil antorchas y oyeron repetir mil veces los gritos de "¡Viva el Emperador!" unidos a los sonidos de la música de muchos regimientos franceses. Todo era alegría, luz y movimiento en nuestros campamentos, mientras que en el lado austro-ruso, todo estaba oscuro y silencioso"2.


Vayamos al relato que nos cuenta un soldado de infantería de la Guardia, Jean-Baptiste Barrès:

"Poco después, el emperador llegó a nuestro campamento para vernos o para leer una carta que alguien acababa de darle. Un soldado de caballería tomó un puñado de paja y lo encendió para que le fuera más fácil leer la carta. El emperador fue de un campamento a otro, y lo seguimos encendiendo antorchas para iluminar su camino. A medida que su visita transcurría e iba más allá, el número de antorchas se incrementó. Los hombres lo siguieron, gritando "¡Viva el Emperador!" Estos gritos de afecto se expandieron con entusiasmo en todas direcciones como un reguero de pólvora. Todos los soldados, sargentos y oficiales agarraron antorchas improvisadas y en menos de un cuarto de hora toda la Guardia, todos los granaderos juntos, hicieron lo mismo, el Quinto Cuerpo a nuestra izquierda y por delante de nosotros, el Cuarto a nuestra derecha, así como el Tercero más lejos y por delante, y por último el Primero que se encontraba una media legua atrás. Había luces por todas partes, una oleada de entusiasmo que fue tan repentino que el emperador debió haberse deslumbrado. Fue una magnífica vista, tremendo...3"


El veterano Jean-Stanislas Vivien recordaba unos años después, en 1834:
 
«Durante la velada que precedió a la batalla, mientras visitaba de incógnito los vivacs, es reconocido por las tropas. De inmediato los soldados encienden innumerables gavillas de paja, improvisando así una iluminación apoteósica, saludando al Emperador y vitoreándolo al tiempo con clamores apasionados y mil veces repetidos de “¡Vive l’Empereur!”»4.


En sus famosas memorias, el capitán Jean-Roch Coignet mantiene el mismo discurso:

"Para iluminar su camino, Brune y algunos granaderos a caballo de su escolta llevaron antorchas encendidas: era la señal para una iluminación general. Cada uno cogió, de los vivacs un puñado de paja en cada mano y lo encendió. Pronto todo fue brillante, todo el frente de nuestro ejército, un sinnúmero de luces; entonces, cuando el emperador pasó, fue recibido por los aplausos frenéticos, la música sonaba, los tambores batían en los campos5".



Napoleon visitando los distintos campamentos (I)


LA NOCHE MÁS FELIZ DE MI VIDA

En esta Avenida de las luces, espontáneamente se oían los versos de la emblemática canción "Veillons au salut de l'Empire", Napoleón vio a un viejo granadero que venía hacia él, quien le dijo en un tono de respeto -que no disminuía utilizando la forma de tu- que los soldados veteranos utilizaban para dirigirse a él:

"Emperador [sic], te prometo que, en nombre de los granaderos del ejército, sólo tendrás que luchar mañana con los ojos. Y vamos a traerte las banderas y los cañones del ejército ruso para celebrar el aniversario de tu coronación!"

Más movido por los sentimientos de lo que él deseaba traslucir, Napoleón murmuró a los mariscales que lo habían acompañado de patrulla en esa noche:

"Esta es la mejor noche de mi vida, y no me gusta pensar que mañana vamos a perder muchos de estos valientes."2



La noche de vigilia en Austerlitz (II)


Sin embargo, la paja seguía ardiendo rápido y, ocultos, los habitantes observaban con tristeza cómo partes de sus casas y graneros desaparecieron en el frío de la noche. Y no fue esta una ocasión excepcional, ya que los soldados franceses, con el fin de mantenerse calientes, estuvieron quemando todo lo que encontraron: marcos de ventanas, puertas y árboles caídos también.6




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Fuentes:

(1) - "Austerlitz. La Batalla de los Tres Emperadores" - Pierre Miquel, Ed. Ariel, 2008
(2) - http://www.vialupo.com/austerlitz/temoignage2.html
(3) - http://www.napoleonicsociety.com/english/Life_Nap_Vol2_Chap13.htm
(4) - http://inmf.org/eausterlitz1805.htm
(5) - http://forum.napoleon1er.org/viewtopic.php?f=7&t=2959, by Drouet Cyril 
(6) - Napoleonic Moravia European History Within reach - DRING Consulting s.r.o. - © 2012 RDASM. Regional Development Agency of south Moravia, all rights reserved - http://www.morava-napoleonska.cz/en/
 
Gráficos:

(I) - "Napoleon visiting the Bivouacs on the Eve of the Battle of Austerlitz, 1st December 1805 (oil on canvas), Bacler d'Albe, Baron Louis Albert (1761-1824) / Chateau de Versailles, France / Giraudon / The Bridgeman Art Library

(II) - "The Night Watch at Austerlitz, engraved by E. Giradel" oil on Canvas. by Auguste Raffet
http://www.wikigallery.org/wiki/painting_229986/Auguste-Raffet/The-Night-Watch-at-Austerlitz,-engraved-by-E.-Giradel