domingo, 26 de febrero de 2017

La expedición a Dinamarca del Marqués de La Romana. 1807-1808 (III). Fuga en Langeland y llegada a España

Tropas españolas, según Knötel
Siguiendo con nuestra serie sobre la expedición a Dinamarca del Marqués de La Romana, hoy os traemos la tercera y última parte, dedicada a la fuga del contingente del Marqués de La Romana gracias a la ayuda del contraalmirante Keats y los barcos de la Royal Navy. Los mandos franceses habían ordenado que los acantonamientos españoles en Dinamarca tendieran a disgregarse emplazando a las tropas españolas en pequeños destacamentos para guarnecer las costas de los ataques ingleses. Pero al mismo tiempo esas mismas tropas españolas que estaban diseminadas en Jutlandia y la isla de Fionia, por contra, vieron que se les facilitaba en gran medida el posible contacto con los barcos ingleses. Los ingleses tampoco desaprovecharon la oportunidad de influir en el estado de ánimo de las tropas españolas diseminando octavillas y panfletos por las playas danesas.

Este epilogo de la expedición viene marcado por varios episodios, inconexos entre sí, pero que conforman el gran lienzo de la huida: los contactos entre La Romana y Keats gracias a un capellán irlandés, los planes secretos de fuga, los rápidos movimientos de las tropas para acudir a las zonas señaladas de embarque, el motín de los regimientos de Asturias y Guadalajara en Zelandia, la fuga truncada de la caballería del regimiento de Algarve y el triste fin del capitán al mando, las marchas forzadas del regimiento de Zamora que recorrió cerca de 116 kilómetros en 21 horas para poder acudir al punto señalado, la lucha en el puerto Nyborg entre marinos ingleses y dos barcos daneses que bloqueaban el puerto y el embarque final de un total de casi 9.000 soldados españoles.  

Las circunstancias románticas(VII) de lo que podría llamarse "el escape de los españoles" han capturado singularmente la imaginación de los daneses durante los años que siguieron, con diferente bibliografía publicada; incluso hoy en día, se ha conservado en Dinamarca, la memoria muy viva en este dramático episodio. Con todo, para los daneses la huida de los españolas significó para ellos por una parte "una traición" ya que eran aliados que abandonaban su defensa, aunque económicamente también significó un alivio por el tremendo gasto para las arcas danesas de mantener el contingente de Bernadotte: menos soldados significan menos bocas. Para los franceses se frustraron las esperanzas de mantener una buena defensa de la zona con opciones de atentar contra Suecia, ya que con la huida de las tropas de La Romana, el valor operativo de su contingente quedó reducido drásticamente.



"El juramento de las tropas del Marqués de La Romana" (1870) - Óleo sobre lienzo, por Manuel Castellano.


LA FUGA DEL CONTINGENTE DE LA ROMANA

En España por contra, iba a sobrevenir lo inesperado y los acontecimientos de aquellos días con las intrigas de la familia real y la caída de Godoy podrían hacer mella en la moral del Cuerpo de la Romana y malograr los intereses franceses, aunque debido a las largas distancias y al aislamiento entre las unidades, la deserción en masa se antojaba imposible.(I) 

El general de La Romana, creyó oportuno, para evitar mejor las sospechas, aumentar aparentemente la fidelidad con su testimonio: el 14 de junio firmó una carta en Nyborg redactada en los términos más brillantes. Sabía cómo engañar al príncipe de Ponte-Corvo sobre sus verdaderos sentimientos, y obtener su confianza y la de los daneses, a tal punto que varias compañías españolas formaban parte de la guardia personal del Mariscal y habían sido responsables de la defensa de Fionia. La carta pareció surtir efecto: por un decreto de 22 de junio de 1808, en Bayona, La Romana y el mariscal de campo Kindelán eran nombrados miembros de la Legión de Honor, en calidad de extranjeros.

Aprovechando su dominio de la isla de Fionia y con ello todas las facilidades que ello le daba, el general La Romana mantuvo algunos contactos con el Almirante Keats, comandante de la flota inglesa, y con don Rafael Lobo, oficial de la Armada Española enviado con él por la delegación de Asturias.  Las tropas españolas estaban recibiendo las noticias por los periódicos franceses y casi no se creían que sus compatriotas pudieran aceptar dócilmente el nuevo estado de las cosas. Un despacho de Urquijo, Ministro de Relaciones Exteriores del rey José I, dirigida a La Romana requería el juramento de lealtad al nuevo rey. Los regimientos que estaban acantonados en Jutlandia, bajo el mando del mariscal de campo de Kindelán(II) , prestaron el juramento sin una dificultad aparente; era el mismo que para las tropas de Fionia, mandadas por La Romana. Pero por el contrario La Romana, a través de un capellán  católico llamado James Robertson, continuó su correspondencia con el comandante de la flota inglesa, ansioso por no despertar cualquier sospecha.

Un oficial español, Fabregues, había sido enviado con despachos a Copenhague. En el camino de vuelta, se dirigió a la costa oeste de Zelanda, y se buscó allí unos pescadores para poder llegar lo antes posible a Langeland. Cuando estaba a pocos metros de la costa tomó un arma y exigió con amenazas el ser llevado al barco británico más cercano. Un sirviente español que estaba con él, relató la escena. Ambos llegaron a bordo del buque británico Edgar que había tomado parte en la batalla de Copenhague. A bordo de la nave, se reunió con un oficial de la Armada Española, don Rafael Lobo que había estado en Londres y había sido enviado con despachos de Inglaterra a la flota inglesa. Estas cartas dieron información sobre las condiciones en España en esos momentos. Una carta de Sir Richard Keats a La Romana fue enviada a Nyborg. El contraalmirante inglés sugirió Hindsholm como punto de embarque de las tropas españolas, pero esta propuesta fue rechazada por La Romana que prefirió Langeland como punto de embarque.(10)

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UN CAPELLÁN ESPÍA  
Mientras tanto, aunque George Canning había confiado a uno de sus favoritos para hacer el contacto inicial, el ministro de guerra británico Lord Castlereagh recomendó -a la sugerencia de sir Arthur Wellesley- que la misión fuera confiada al padre James Robertson. Se creía que Robertson, un sacerdote católico irlandés, sería más capaz de ganar la confianza de los españoles en lugar de un oficial protestante británico. Llegando a la isla de Heligoland el 6 de junio, Robertson fue transportado a la costa alemana por un comerciante afecto, aunque tuvo varios encuentros con patrullas costeras francesas y agentes de aduanas antes de que pudiera hacer contacto con el primero de varios comerciantes amigos, que lo llevaría a su destino, la ciudad de Nyborg y al cuartel general del comandante del contingente español, el Marqués de La Romana. Pasando como un comerciante con regalos de chocolate y cigarros, Robertson fue capaz de conseguir una audiencia con La Romana. Al principio, al saber que Robertson era un agente británico recibió ciertas sospechas del general español, que creía que era un agente francés enviado para probar su lealtad. Sin embargo, el hecho de que el sacerdote recordara a un amigo mutuo y su descripción exacta bastó para satisfacer al general español, aunque estaba profundamente preocupado por la posibilidad de que se filtrara la reunión y pidió garantías de que Robertson no había revelado el propósito de su misión.

En una reunión posterior con La Romana se le informó de la detención del rey español y que Napoleón había entregado el trono español a su hermano José. Aunque expresó su opinión de que él y la mayoría de sus oficiales y hombres ya se habían cansado de su servicio para los franceses y estaban dispuestos a ser repatriados a España, pero que debido a la efectividad del bloqueo británico, su contingente se había dispersado entre las diversas islas así como la parte continental danesa y que dudaba de que fuera posible evacuar a toda su fuerza. Habiendo confirmado la voluntad de los españoles para ser evacuados, Robertson tuvo que contactar con uno de los buques de guerra británicos que patrullaban justo a la orilla. Esto resultó más difícil de lo que parecía y en otro momento, Robertson había sido capturado por una patrulla danesa. Eventualmente, pudo llamar la atención de la Marina y el 28 de julio Robertson estaba a bordo del Victoria e informó que no sólo los españoles esperaban ser rescatados, sino que los franceses sospechaban la situación y habían enviado tropas para vigilar el comportamiento de sus aliados españoles.(I)
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Contraalmirante Keats.
Los españoles en Zelandia tan pronto como supieron la atroz agresión que su tierra natal estaba sufriendo, que al instante formaron un círculo alrededor de sus banderas, y juraron de rodillas ser fieles a su país. Hombres poseídos de tales sentimientos, e inspirados por esa determinación de actuar, eran dignos de toda la ayuda que Inglaterra, con sus inmensos medios navales, podía permitirse. Afortunadamente sucedió, donde tanto dependía del celo y el ardor en la causa, que el oficial comandante británico en la proximidad de las tropas españolas era el Contraalmirante Keats. Además de su propio barco, el Superb, el contraalmirante tenía bajo sus órdenes el Brunswick y el Edgar de la misma fuerza, los capitanes Thomas Graves y James Macnamara, y cinco o seis navíos más pequeños en la zona del Gran Belt. 

Pero Bernadotte recibió el primer aviso del complot por dos oficiales del regimiento de Algarve y un oficial de los cazadores catalanes. La denuncia de este último advirtió que toda la infantería y artillería, acantonadas en Fionia, habían recibido la orden de permanecer en la fortaleza de Nyborg, y dos regimientos de caballería en la isla de Faning. Bernadotte partió para Rendsbourg con el general Gérard, y llegado a su destino se enteró de la insurrección de los regimientos de Guadalajara y Asturias, destacados en Zelanda, bajo las órdenes de Fririón.Llegado a Kolding, Bernadotte pasó el pequeño Belt con las tropas francesas, continuó su marcha hasta Middelfart, precedido de un destacamento de caballería, que llega a tiempo de impedir el embarque del regimiento de caballería de Algarve.(V)

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EL CAPITÁN ANTONIO COSTA 
Monumento a Antonio Costa. Iglesia de
Knud en Fredericia. Foto: Gert Larsen.

El regimiento español de caballería Algarve tenía sus cuarteles en Horsens y Aarhus, y a partir de aquí se juntó con dos escuadrones del regimiento de la Princesa, y el capitán Antonio Costa(IV) al mando de todo el contingente intentó la noche del 10 de agosto pasar por Snoghoj y tratar de pasar a Fionia y llegar a Nyborg. A su llegada al lugar de paso en Snoghøj al día siguiente por la mañana, lo encontraron ocupado por las tropas danesas y francesas, lo que impedía a los españoles poder escapar. Todos los barcos que se habían procurado se retiraron a excepción de unos pocos botes pequeños que lograron para huir de Middelfart y en el que fueron rápidamente capturados. Costa buscó un camino a lo largo de la playa hacia Lyngs Odde, pero no había barcos para poder embarcar y pronto se vieron rodeados por las tropas danesas y francesas(V).

Cuando Antonio Costa se dio cuenta de que la situación era desesperada y la batalla estaba perdida, él avanzó de frente y hacia el coronel francés y le pidió clemencia para sus soldados, porque sólo habían actuado de acuerdo a sus órdenes. A continuación, tomó su espada y la presentó al coronel francés Biaunié como señal de rendición, pero este respondió: "Mantenga sus armas, ya que estamos siendo amigos y aliados". Bernadotte llegado al lugar le instó a que se rendiera sin condiciones o sus hombres serían diezmados. Antonio Costa, tomó su reloj y su billetera y se la dio a su ayudante personal, se volvió a sus soldados y con las palabras: "La culpa es mía. Saludar a España de Antonio Costa" y sacó su pistola y se disparó un tiro en la sien. Los franceses lo enterraron en el lugar donde cayó, pero tan mal que el cadáver estaba apenas cubierto por el suelo. El oficial danés Carl Bardenfleth consiguió desenterrar el cuerpo y llevarlo a Fredericia, donde fue enterrado por los soldados daneses en la plaza junto a la antigua entrada de la Iglesia Católica sobre el hastial oeste. El hecho de haberse suicidado fue probablemente la razón por la que no tuvo servicio religioso católico durante el funeral.

Cuando se construyó la primera escuela católica en 1848 la iglesia tuvo una nueva entrada, cuando se construyó la escuela junto con la iglesia. Por lo tanto, la escuela vino a descansar en la parte superior de la tumba. Por lo tanto, se trasladó a un rincón del jardín del vicario detrás de la iglesia, donde había estado previamente el cementerio que ahora iba a ser demolido. En el centenario del incidente en 1908, el lugar se renovó por dos ciudadanos de Fredericia que fueron llevados a la tumba abandonada para ser restaurada. También había hubo una colecta entre entre los oficiales del regimiento español, y se construyó la base para erigir una tumba con la inscripción:  

"Recuerdos a España de Antonio Costa + 11 de agosto de 1808".(5)
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De acuerdo con un plan concertado entre el contraalmirante y el Marqués de la Romana, este último  envió órdenes secretas para que todos sus regimientos se concentraran alrededor del puerto de Nyborg con la excusa de convencerles para que prestaran el juramento a José I y el 9 de agosto, con cerca de 6.000 hombres, tomó posesión de la fortaleza y la ciudad de Nyborg, en la isla de Fionia. Inmediatamente después Keats dirigió una carta al gobernador danés, prometiendo abstenerse de cualquier acto hostil u ofensivo, por lo que pedía un tratamiento similar de las tropas danesas y francesas, pero declarando que, si cualquier oposición se presentaba al embarque de las tropas españolas, tomaría medidas que conducirían eventualmente a la destrucción de la ciudad de Nyborg.

La guarnición danesa cedió prudentemente a las circunstancias; pero un bergantín danés de guerra, el Fama, de 18 cañones, y un guardacostas de 12 cañones, el Salorman, anclaron atravesando el puerto cerca la ciudad, y rechazaron todas las ofertas de no agresión. La reducción de esos barcos era absolutamente necesaria, y el general español no estando dispuesto a actuar hostilmente contra Dinamarca, pasó la iniciativa a los ingleses: los buques y barcos de menor tamaño fueron puestos bajo el mando del capitán Macnamara, que atacó y capturó tanto el bergantín como el guardacostas, con la pérdida para los británicos de un teniente (Robert Harvey, del Superb) y dos marineros heridos, y los daneses de siete muertos y 13 heridos. Debe mencionarse que las tropas españolas, irritadas por la oposición que sus nuevos aliados experimentaron en darles ayuda, ignoraron las medidas del general, y dispararon desde el fuerte varios disparos contra los buques daneses antes de que éste respondiera.


"Embarque del marqués de la Romana, 1809", por Juan Rodríguez Jiménez.
 
La expedición adquirió en ese momento la mayor urgencia, y ninguno de los buques de la línea, por circunstancias meteorológicas, pudo acercarse; el contraalmirante cambió su bandera a la bombardera Hound, del capitán Nicholas Lockyer, en el puerto. Cincuenta y siete balandras o doggers, encontradas en el puerto fueron tomadas por los marineros de la escuadra, bajo la dirección del capitán Macnamara; y en el transcurso de la misma noche y de la siguiente, el día 10, una gran parte de la artillería, equipaje, y la impedimenta de los españoles fueron embarcados, y se trasladaron al punto de Slypsharn, a cuatro millas de Nyborg, donde el ejército debía embarcarse.

Los capitanes Jackson y Lockyer se comprometieron a ejecutar este servicio y las tropas, habiendo embarcado sin incidente, en la mañana del día 11, estaban pronto bajo la protección de la escuadra británica en el fondeadero de la isla de Sproe. En el transcurso del mismo día más de 1.000 españoles se unieron a los barcos británicos por mar en Jutlandia; y otros 1.000 arribaron a Langeland, para reforzar la fortaleza de los españoles presentes en esa isla.

Uno de los regimientos españoles en Jutlandia estaba situado muy remota y críticamente para admitir que sólo una parte pudiera intentar su huida; y los dos regimientos en la isla de Zelandia fueron desarmados, después de haber disparado al general francés Fririón y matado a uno de sus ayudas de campo(VI). En Copenhague los eventos en Roskilde alarmaron enormemente, por temor a un ataque a la capital. Federico VI ordenó que las tropas danesas en Frederiksborg y Køge se reunieran para la defensa de la capital. Esta orden, sin embargo, pronto fue retirada, cuando los españoles dieron muestras que no tenían esa intención.


EL DESTINO DE LOS QUE NO EMBARCARON

"The London Gazette", de
24  de agosto de 1808
relatando la fuga de las
tropas españolas.
Los daneses estaban furiosos y se quejaron al propio Napoleón el 11 de agosto. Éste contestó con una nota notablemente apologética a «mi hermano, el rey de Dinamarca», expresando su pesar por la imprudencia de poner a tropas sospechosas en un puesto tan importante y prometiéndole reemplazarlas. El mariscal Bernadotte, al mando de todos los ejércitos del norte de Alemania, escribió un emotivo llamamiento -soldado a soldado- echando la culpa al Marqués de la Romana a quien acusaba de «traición desconocida incluso entre los tártaros» y ofreciéndose a enviar a quien quisiera volver con sus familias, donde podían «convencerse del jubileo de toda España para el hermano del Gran Napoleón», pero ya era demasiado tarde.(14)

¿Qué pasó con todos aquellos soldados que no pudieron embarcarse?

Lógicamente las perspectivas no podían ser buenas para los que habían intentado huir. Los oficiales de los regimientos de Asturias y Guadalajara fueron encarcelados y las tropas conducidas al arsenal de Copenhague. Los oficiales, encerrados en la sentina de un bergantín con la advertencia que al menor amago de rebelión o intento de los ingleses de liberarles, la escolta tenía orden de hundir el buque. Posteriormente fueron entregados a los franceses en Jutlandia y conducidos con destino a Francia como presos comunes, en un largo viaje, de cárcel en cárcel y de humillación en humillación. En el otoño de 1808 alcanzaron los españoles, bajo una fuerte vigilancia de policía, su destino, donde muchos fueron utilizados para trabajar en el canal en San Quintín, y donde la mayoría de ellos, estaban sentados en los fuertes en el Norte hasta el año 1814.

En la primavera de 1809, un oficio desde Paris del general Kindelán les invita a formar parte de un regimiento de españoles que se está formando en Aviñón, el "José Napoleón", con el núcleo de los soldados del Guadalajara y Asturias para tomar parte en la guerra de España, aunque finalmente las ordenes se retrasarían, fueron enviados a Holanda y finalmente formarían parte de la campaña de invasión de Rusia en el año 1812. 


Prisioneros de guerra españoles en Francia (01/01/1809) (4)



EL RETORNO A ESPAÑA

James Saumarez
Los españoles se embarcaron en Nyborg, y los que escaparon de Jutlandia, fueron desembarcados en Langeland; el 19 de agosto, llegado el vicealmirante Sir James Saumarez, en Carlscrona que por una carta de Sir Richard Keats había sido informado de la llegada de Fabregues a la escuadra inglesa y de los planes españoles, con una parte de la flota de inglesa desde el Mar Báltico a la costa de Langeland, y Romana se desplazó para rendir una visita a Saumarez a bordo del famoso barco de Nelson HMS Victory, quien recibió a La Romana con la bandera de España en la parte superior del palo mayor y con una salva de cortesía de veintiún cañonazos. Después de que los cañones de las baterías daneses que existían en la isla, había sido inutilizados, el 21 de agosto todos los españoles, que ascendían a cerca de 9.000 hombres, además de 230 mujeres y niños, por Steen Gade Beach. Sólo unos pocos cientos de caballos españoles quedaron sobrevivientes en Langeland, donde más tarde fueron transferidos a las tropas francesas en Svendborg. En la noche del 21 de agosto se levantó el ancla y mientras Sir James Saumarez con algunos buques de guerra ingleses volvió inmediatamente al mar Báltico para luchar contra los rusos, en los dos días siguientes se navegó con una mar en calma, que llevó lentamente a españoles e ingleses por el Gran Belt hacia el norte, con el convoy de Sir Richard Keats constituido por tres naves de guerra de línea, cuatro fragatas y siete bergantines.

Hubieron aún muchos retrasos en dejar estas tierras hostiles por el sol de España. El barón Christopher Toll, gobernador general de Escania y ministro plenipotenciario sueco, se negó el 27 de agosto a permitirles anclar en el puerto de Gotemburgo, ya que eran tropas extranjeras, y los mercaderes de Gotemburgo pedían tarifas exorbitantes para transportarlos a otra parte, por lo que se enviaron transportes expresamente desde Gran Bretaña para recogerlos de Suecia. En una nota con un tono feliz, Keats escribió a Pole, secretario del Almirantazgo, pidiendo que los oficiales de los barcos fueran recompensados ​​por la hospitalidad que habían extendido a los oficiales españoles y la recomendación de Pole fue que sus Señorías hicieran una "libre distribución".
 
Después de que las tropas fueran embarcadas en los barcos ingleses el 5 de septiembre, La  Romana dejó el mando de las tropas al Conde de San Roman, y se fue a parlamentar con el Ministerio Inglés, a Londres el 7 de septiembre, donde fue recibido con el mayor entusiasmo y en unión con el embajador británico, Sir John Hookham, regresó a España. Las tropas españolas tras haber pasado por Skagerrak, por el Canal Inglés y por el Golfo de Vizcaya, iban a ser desembarcados en Santander y La Coruña pero desembarcaron sólo en esta última el día 9 de octubre para seguir su lucha, esta vez en su tierra contra las tropas invasoras de Napoleón.




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(I) - «il est nécessaire de dérober le plus longtemps possible à ces troupes la connaissance des événements. » (Carta de Napolón del 29 de marzo). El mismo día, ordenó al Director General de Correos de retardar todas las cartas provenientes de España que le fueran destinadas. En otra carta del 13 de abril, « Les troupes espagnoles méritent quelque surveillance; il est nécessaire de les isoler, de manière que, dans aucun cas, elles ne puissent rien faire... ».

(II) - "Kindelan (Jean), d'origine irlandaise, né le 7 décembre 1709, à Pontevedra, province de Galice (Espagne). Nommé, par le roi d'Espagne Charles III, sous-lieutenant à la suite du régiment d'Irlande-Infanterie, le 1er février 1766, était élève au collège de Sorrèze, en France. Sous-lieutenant en pied, le 24 octobre 1707 ; Lieutenant adjudant-major,le 21 décembre 1772 ; Rang de capitaine, le 16 février 1774; Capitaine titulaire, le 22 octobre 1775; Major,le9 juillet1790; Lieutenant-colonel, le 28 aoùt 1793; Colonel du régiment d'Ultonia-Infanterie, le II juillet I794; Biigadier, le 10 décembre 1795 ; Maréchal de camp, le 5 octobre 1802; Inspecteur général de toute l'infanterie de ligne étrangère, lf Il février IRu Commandant en 20 les troupes auxiliaires espagnoles envoyéesen Allemagne en 1807, par ordre du roi Charles IV. Autorisé le 3 décembre 1808, après la défection du marquis de La Romana, à se rendre à Bordeaux pour y attendre les ordres de S. M. C. Chargé d'organiser et de commander provisoirement le régiment espagnol Joseph-Napoléon, par décret du 2 mai 1809; Nommé lieutenant-général par décret de S. M. C. du 14 novembre 1809 ; Admis au service de France, comme général de division, par décret du 12 mai 1812; (Inspecteur général des troupes espagnoles en France.) Naturalisé Français par ordonnance du 13 mai 1816 ; Retraité, le 7 décembre 1816; Décédé à Paris, le 13 novembre 1822." (4)

(III) - Por el celo y la habilidad que tuvo en llevar a un feliz término tan delicado y arduo servicio encomendado, el Contraalmirante Keats, inmediatamente después de su llegada a Inglaterra, fue nombrado Caballero de la Orden de Bath.(2)

(IV) - Antonio Costa (aunque parece que su apellido era Coste) nació en St. Laurent de Cerdaña, cerca de Perpiñán, en Francia en 1767. Era de una vieja familia noble española. La zona donde vivía había sido española hasta el año 1639. Durante la Revolución Francesa en 1789, la familia huyó a España y Antonio se presentó voluntariamente para ayudar a conquistar la zona de nuevo para España, intento que resultó infructuoso. Obtuvo la ciudadanía española en 1794. Puesto que la paz con Francia se firmó en 1796, ésta podía requerir a España los franceses revolucionarios que se habían refugiado en ella fueran entregados, pero Costa logró evitar la deportación y en su lugar huyó a Argentina. En 1804 se le dio permiso para regresar a España y sobrevivió a dos naufragios en el viaje de vuelta. Tenía la intención de no regresar y en su lugar se convirtió en capitán del regimiento de caballería Algarve. En 1805, el regimiento estaba estacionado en Etruria y más tarde se incluyó en el ejército español del general La Romana que se reunió en 1807 en el norte de Alemania. En 1808 estaba con el ejército español, enviado a Jutlandia para ayudar a Dinamarca contra los ingleses.

(V) - Ce mouvement fut si rapide que la cavalerie espagnole fut encore trouvée attendant des bateaux pour passer le Belt. Biaunié, officier d'une grande intrépidité, somma le commandant du régiment d'Algarve de faire mettre pied à terre à ses troupes et d'attendre les ordres du prince de Ponte-Corvo. L'Espagnol, voulant essayer d'une sorte de capitulation, demanda la vie sauve et le retour en Espagne. Le maréchal, qui arrivait en ce moment, fit répondre que s'il ne se rendait pas sans conditions, il allait faire fusiller tous les officiers et décimer les soldats. Alors le colonel espagnol, voyant que tout moyen de passage lui était interdit, s'avança vers le major Ameil et lui dit: « Je suis le seul coupable, car mes soldats n'ont fait que m'obéir, c'est moi qui les ai entraînés.» A ces mots, prenant un pistolet à l'arçon de sa selle, il ajouta tris distinctement en se tournant vers les cavaliers: « Je vous ai trompés, je m'en punis. » Et cet officier se brùla la cervelle. On sut presque aussitôt que c'était un émigré languedocien au service d'Espagne; il se nommait Acosta. » (Tou-CHARD-LAFOSSE: Histoire de Charles XIV, Jean Bernadotte, roi de Suède et de Norvège, Paris, 1838, t. II.)

(VI) En Zelanda la mayoría de tropas fueron alojadas en Roskilde y Bidstrupgårds Hovmark. Desde el anuncio de la toma de juramento por su jefe, el francés Fririon, provocó la revuelta de los dos regimientos, irrumpiendo en el patio del palacio y disparando contra las ventanas donde el general Fririon junto con el personal francés, y algunos oficiales daneses estaban alojados. El oficial danés Frederik d'Origny, que hablaba español, volvió en sí y trató de hablar a los soldados enfurecidos, mientras que oficiales franceses de Tvende se precipitaban en el patio del palacio para defender a su jefe, pero uno de ellos, Marabail, fue traspasado por los bayonetazos de soldados furiosos, y uno de los españoles le dió el tiro de gracia. El otro oficial fue rescatado por el capitán d'Origny, más tarde, Napoleón le condecoró por este acto de valor.

(VII) - Ces événements ont inspiré à Prosper Mérimée une charmante pièce du théâtre de Clara Gazul, dont la fantaisie n'exclut pas certains détails historiques d'une scrupuleuse exactitude: Les Espagnols en Danemark,- en un prologue et trois journées.



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Fuentes:

1) - "The Royal Navy in the Baltic from 1807-1812" - David J. (David John) Raymond, Electronic Theses, Treatises and Dissertations, Florida State University Libraries, 2010
2) - "The naval history of Great Britain from the declaration of war by France in 1793 to the accession of George IV" - William James, Vol. V, Richard Bentley, New Burlington Street, 1837
3) - "Soldados españoles en Rusia (1806-1813). El Regimiento Guadalaxara" - Ignacio Fernández de Bobadilla Bufalá, FUNDAMU, Barcelona, 2004
4) - "Les Espagnols à la Grande-Armée. Le corps de la Romana (1807-1808)" - Commandant P. Boppe, Impr. Berger-Levraulty et Cie, Nancy, 1898
5) - http://www.fredericiashistorie.dk/html/fredericia/steder/htm/Antonio_Costas_grav.htm
6) - http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/441/una-tumba-en-dinamarca/
7) - https://da.wikisource.org/wiki/Spanierne_i_Danmark
8) - http://www.anettesverden.com/langeland/page2/files/page2_1.jpg
9) - http://www.fredericiahistorie.dk/side/spansk-officersgrav
10) - http://www.stenboye.dk/spanioler/Spaniol00.htm
11) - "The European Magazine, and London Review" - Vol. 54, July to December, James Asperne, 1808
12) - "Admiral Sir James Saumarez - Sweden's 'Friendliest Enemy", 1808-1812" - Tim Voelcker, 2013
13) - "The Parliamentary Debates from the year 1803 to the present time". Vol. VI, London 1806
14) - "Admiral Saumarez Versus Napoleon: The Baltic, 1807-1812" - Tim Voelcker, Wolfbridge, Suffolk, UK/ Rochester, NY: Boydell Press, 2008.
15) - http://www.belt.es/noticiasmdb/HOME2_noticias.asp?id=5974

Imágenes:

a) - https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/juramento-de-las-tropas-del-marques-de-la-romana/6615c8f6-5770-4b0d-b973-189fa2a23a71
b) - By John Jackson - National Maritime Museum, Greenwich, London, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10826182
c) - De Juan Rodríguez Jiménez - [2], Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=29103791
d) - De Edwin Williams - http://www.nmmprints.com/lowres/108/main/8/391878.jpg, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=31132001

e) - "Les Espagnols à la Grande-Armée. Le corps de la Romana (1807-1808)" - Commandant P. Boppe, Impr. Berger-Levraulty et Cie, Nancy, 1898

viernes, 17 de febrero de 2017

La expedición a Dinamarca del Marqués de La Romana (1807-1808) (II). Stralsund y Dinamarca

Las consecuencias de las guerras que se produjeron posteriormente a la Revolución Francesa tuvieron importante consecuencias para los países neutrales europeos. En 1800, Dinamarca-Noruega entró en un pacto armado de neutralidad con Suecia, Rusia y Prusia. Esto fue visto en Gran Bretaña como un acto hostil, y el 2 de abril de 1801, el intento de Gran Bretaña de expulsar a Dinamarca de la alianza dio lugar a una batalla naval en Copenhague. En 1807 Dinamarca fue nuevamente atacada por Gran Bretaña, esta vez con el objetivo de acabar con la la flota danesa. Copenhague fue bombardeada hasta su rendición y la flota danesa confiscada y llevada a Gran Bretaña. Dinamarca firmó posteriormente una la alianza con Napoleón que llevó a unas 33.000 tropas francesas, holandesas, belgas, alemanas y españolas a las tierras de Dinamarca.

En esta segunda entrada que dedicamos a la singular expedición a Dinamarca del Marqués de La Romana, trataremos de la presencia de los soldados españoles en el asedio de Stralsund, en la Pomerania sueca, cuyo comportamiento durante el mismo fue alabado por los generales franceses, y el traslado de la expedición a tierras de Fionia y Jutlandia, donde formaban una fuerza de vigilancia y observación ante la amenaza de los desembarcos y ataques de la Royal Navy. Aparte de los deberes militares en la vida cotidiana se produjo una encuentro inhabitual entre esos soldados bajitos y morenos que, a pesar de las incomodidades que provocaban con su estancia, daban un toque de exotismo y vivacidad a los tranquilos habitantes daneses y noruegos.


Tropas españolas: tambor y portaestandarte en antiguo uniforme, zapador,
soldados de infantería ligera de Cataluña y artilleros. (a)



STRALSUND: EL BAUTISMO DE FUEGO DE LOS ESPAÑOLES

El Mariscal Brune (b)
En enero de 1807, después de haber ocupado Hamburgo, el Mariscal Mortier marchó sobre Stralsund, en la Pomerania sueca -siguiendo las órdenes recibidas por Napoleón- con las divisiones Grandjean y Dupas para bloquear a la guarnición, consistente en unos 15.000 soldados suecos. En marzo del mismo año, Napoleon ordenó a Mortier que emprendiera el asedio de Colberg, teniendo que dejar a Grandjean frente a Stralsund. El momento lo aprovecharon los suecos para hacer una salida y derrotar a los franceses, consiguiendo unos 2.000 prisioneros y dejando la Pomerania sueca libre de enemigos. Napoleón reaccionó ante la noticia con su acostumbrada energía y rapidez, mandando a Mortier que volviera a Stralsund, junto con los restos de la división Grandjean y con los refuerzos enviados desde Berlín.

El 29 de abril el Emperador formó un nuevo “Cuerpo de Observación”, de unos 38.000 hombres, con 14.000 holandeses, las divisiones francesas Molitor y Boudet provenientes de Italia y parte del contingente español de La Romana, y confiere el mando al Mariscal Brune, con la misión de defender las embocaduras de los rios Ems, Weser, Elba y de tener en jaque a la Pomerania sueca. Asimismo formó un nuevo cuerpo de Reserva a las órdenes del Mariscal Lannes.

General Molitor (c)
Pero entendiendo que Brune tenía suficientes tropas para conseguir sus objetivos, Napoleón quiso dar al Cuerpo español otro destino: Para controlar las villas hanseáticas, de una importancia considerable para el sistema continental y destino conocido de los barcos ingleses, de su comercio y contrabando, dispuso que los españoles formaran parte del mando del mariscal Bernadotte, como gobernador general, y mandó que todas las tropas provenientes de Francia se dirigieran hacia Hamburgo.

Los acontecimientos se precipitaron: el 17 de junio los ingleses firmaron un tratado con Suecia y se proyectó enviar 20.000 hombres en ayuda de la guarnición de Stralsund. Por otra parte las unidades españolas procedentes de Etruria fueron pronto objeto de disputa entre los propios generales franceses. Brune quería emplearlas en el asedio a la ciudad de Stralsund y el Mariscal Berthier en la protección de las costas ante un temido desembarco inglés. Ganó Brune en la polémica y en agosto los regimientos de Villaviciosa y Algarve, junto con la infantería, pasaron a engrosar el 14 de julio a la división Molitor que asediaba Stralsund. Los teóricos 30.000 hombres que el rey sueco pretendía tener con la ayuda inglesa y prusiana contra los franceses, no llegaron a alinearse juntos debido al alto el fuego franco-prusiano que provocó que el 12 de julio las tropas prusianas se retiraran de la zona.

Tropas ligeras (d)
A la mañana siguiente Brune atacó las posiciones enemigas y los suecos se retiraron hacia Stralsund. Napoleón había escrito a Brune que si no le eran imprescindibles retornara a los soldados holandeses y españoles a Hamburgo(I) . En lugar de eso, Brune los conservó y los españoles se suman al asedio el 5 de agosto. El mismo día por la tarde, los suecos realizaron una salida de reconocimiento pero se encontraron con el fuego cruzado de las unidades españolas y fueron repelidos por los dragones de Villaviciosa. El día 6, Molitor ordenó a las tropas españolas aproximarse a la villa, en la posición prevista para la 2ª paralela. Los dragones y la infantería ligera condujeron el ataque y el 2º de línea francés los apoyó más tarde. Combatieron contra tropas británicas de la Legión Alemana del Rey (KGL) con un comportamiento tal que será elogiado por Brune.

Las pérdidas españolas son relativamente pequeñas: 5 muertos y 8 heridos para las tropas ligeras catalanas,  y 2 muertos y 2 heridos para los dragones, con la pérdida de 8 caballos. Asimismo el general de la división, Molitor(II) escribió al mariscal sobre el el buen rendimiento de los españoles durante el asedio.


 Cuerpo de Observación del Mariscal Brune (Stralsund) - Div. O'Farrill después Kindelán:

Unidad
Batallones
Dotación
Regimiento Zamora (LN)
3 batallones
1.242 hombres
Regimiento Guadalajara (LN)
3 batallones
1.898 hombres
1º Bat. Voluntarios de Barcelona (LG)
1 batallón
1.000 hombres
Regimiento de Algarve (CL)
3 escuadrones
583 hombres
Regimiento de Villaviciosa (DR)
3 escuadrones
605 hombres
Compañía de artillería

108 hombres
  LN: Línea; LG: Ligeros; CL: Caballería de línea; DR: Dragones


Las tropas inglesas, unos 5.000 hombres al mando de Von Linsingen, se retiraron y se reembarcaron el 8 de agosto: tomarán parte dias después en el ataque a la ciudad de Copenhague. El 15 de agosto las primeras trincheras son excavadas ante la villa. El capitán del regimento de Guadalajara, el catalán Rafael de Llanza (¿Llançà?) y Valls manda los 600 hombres que abren brecha en la muralla(2) y los españoles se hacen acreedores otra vez de la felicitación de los mandos franceses.

La noche del 25 de agosto, finalmente, los franceses tomaron posesión de Stralsund. Pero el mariscal Brune comete el error de dejar que las tropas suecas vuelvan a su patria, lo que le vale el caer en desgracia ante Napoleón y ser castigado con no volver a ostentar un mando militar. El mariscal se retira a sus posesiones: volverá repetidamente a pedir un mando, pero a pesar de continuas peticiones, incluso en el año 1813 -tan vital para los franceses- no volverá a tener tropas a su mando.


La villa fortificada de Stralsund, en 1715 (e)


LA SITUACIÓN ESTRATÉGICA DE DINAMARCA-NORUEGA

Dinamarca-Noruega estuvo en guerra con Suecia durante los años 1808-1809, y aunque se luchó principalmente en Noruega, la lucha tuvo un gran impacto en la misma Dinamarca. Las ofertas de ayuda del mariscal Bernadotte en agosto y septiembre habían sido rechazadas, a pesar de los desembarcos británicos en Zelanda, por el temor que la ayuda francesa sólo fuera un pretexto para explotar los recursos daneses. Pero al final de enero las negociaciones empezaron, con la intención de que se efectuara el cruce hacia Escania, la provincia más meridional de Suecia, con la ayuda francesa.

La recepción de las tropas de Bernadotte en los ducados de Schleswig y Holstein fue de todo menos entusiasta. Las reyertas entre civiles y las tropas empezaron a ser habituales y el comportamiento de parte de las tropas francesas fue una fuente continua de resentimiento popular. En Dinamarca las tropas de Bernadotte fueron ligeramente mejor recibidas, aunque hubieron disputas entre campesinos y otros civiles por las demandas de alimento y alojamiento.

Mapa de la guerra entre Rusia y Suecia, mostrando en la
parte inferior izquierda el proyectado ataque en Escania (f)
Ya el 2 de agosto de 1807, Napoleón escribió a Bernadotte para que se desplazara a Hamburgo para tomar el mando de todas las tropas españolas.(III)  Mientras tanto, Suecia estaba fuera del sistema continental y sus costas permitían el paso de las naves inglesas. Para reducir esta presencia, el 27 de octubre disolvió el cuerpo del mariscal Brune y creo 6 nuevos cuerpos, siendo el II Cuerpo para el mariscal Soult en la Pomerania sueca y el V Cuerpo, bajo Bernadotte, con el cometido principal de la vigilancia y gobierno de las villas hanseáticas.

El 13 de agosto Dinamarca declaró la guerra a Inglaterra lo que pagó con el bombardeo de Copenhague por la Royal Navy y el apresamiento de su flota. Quince días más tarde, el emperador se enteró de que los primeros cañonazos rusos eran disparados en Finlandia, por, lo que ordenó a Bernadotte que acelerara su marcha, y no dudara en pasar por los estrechos de los Belts, si estos se fueran a congelar. Posteriormente, se confirmaron las órdenes: a dos divisiones de España y la división francesa se les permitía ir a Copenhague para que estuvieran listos a entrar en los primeros realización de estos proyectos se mantuvo sujeta a la marcha del ejército ruso y, sobre todo, el emperador, fiel a su estilo, exigió también un refuerzo de 14.000 daneses. En su pensamiento, el resultado de este movimiento, la unión de los ejércitos rusos y franceses bajo los muros de Estocolmo. El plan consistía en un ataque combinado danés y francés contra Suecia, por tanto la intención obvia era posicionar gran cantidad de tropas españolas como apoyo en Zelanda. Pero dos meses más tarde la operación fue cancelada y de repente los temores del gobierno danés se volvieron cruda realidad cuando 35.000 tropas bajo mando francés en Jutlandia, Funen y Zelanda tuvieron que ser alojadas y alimentadas.

En Noruega, en cambio, hubo poco entusiasmo por la presencia de cualquier tropa extranjera en Dinamarca. Los noruegos sentían que todos los recursos para la planeada y abortada invasión de Escania en 1808 representaban el fracaso del rey para acudir en ayuda de sus súbditos noruegos. Pero las tropas de Bernadotte no permanecieron mucho tiempo en Dinamarca después de la cancelación de la operación y marcharon hacia el sur, a Hamburgo y los Ducados, mientras que el contingente español permaneció en Dinamarca.(4) 


¡QUE VIENEN LOS ESPAÑOLES!... ¿UNA AMIGABLE OCUPACIÓN?

Soldados de los regimientos Asturias, Princesa y Guadalajara (g)
A partir del 3 de marzo de Bernadotte se estableció en Holstein y en abril ya había pasado el cuerpo español a Fionia. "Habría sucedido (en Suecia), escribió el 18 de abril Napoleón para Caulaincourt, si Dinamarca no se hubiera demorado tanto tiempo para recibirlos; hoy en día, se encuentra con que no lo hará con la suficiente rapidez; los milagros no pueden suceder. Hoy, el verano se opondrá a cualquier cruce. Pero haremos lo imposible, y la diversión tendrá siempre su efecto." Sin embargo, el 2 de febrero pudieron pasar dos regimientos de infantería a Zelanda y la mayor parte del cuerpo restante de la Romana permaneció en Jutlandia y en Fionia con su jefe. En marzo de 1808 llegó el 1er batallón del Regimiento de Asturias a Roskilde. Los cerca de 800 hombres de la unidad fueron alojados en la ciudad: de 10 a 12 hombres en cada una de las grandes granjas y de 2 a 5 hombres en casa de los artesanos ordinarios. Los costes eran distribuidos entre la población local, a fin de reducir la carga sobre los proveedores de comida y alojamiento. La totalidad de los tres batallones estaban acampados en Bistruphave Hovmark; otro batallón de Asturias estaba acampado entre Roskilde y Holbæk y a lo largo de la carretera de Køge había un batallón español más, un total de casi 4.000 hombres y su impedimenta, tiendas de campaña, guardias, esposas, hijos, etc. La mitad de los españoles en Zelanda acamparon en Bistrupgård, a 2-3 km al oeste de Roskilde

Distribución de las tropas españolas en Jutlandia y Fionia en 1808.
La principal mansión de la ciudad fue acomodada para el estado mayor francés dirigido por el general de brigada Fririon y algunos oficiales de enlace daneses. Las tropas españolas llegaron en unos pocos meses para dejar su huella en la vida y habitantes de Roskilde (con unos 1.800 por entonces) y alrededores.

Mapa posiciones regimientos en Jutlandia y Fionia en Google MyMaps

Las tropas como era habitual en la época iban acompañadas por un bagaje considerable de armas, municiones y posesiones privadas. Algunos soldados también llevaron consigo a sus esposas, hijos, amantes y prostitutas. Todo tenía que ser transportado. Por consiguiente, las autoridades danesas requisaron los animales de tiro de los agricultores en las aldeas a lo largo de la línea de marcha de las tropas, circunstancia que molestó a los agricultores que necesitaban la mano de obra y el equipo para el trabajo en los campos. Los propios españoles también traían consigo carros, mulas y burros, un espectáculo curioso para los agricultores daneses.  Se planificó con cuidado la alimentación para los animales: la ración diaria de pienso para los caballos era de media botella de avena, cinco libras de heno y cinco libras de paja.

El abastecimiento de las propias tropas españolas también exigió de una cierta planificación. Como hemos comentado la mayoría de los españoles fueron alojados en alojamientos privado, y los anfitriones estaban obligados a proporcionar la mayor parte de su comida y la bebida a cambio de la compensación de las autoridades. Poco a poco, a medida que Fionia se convirtió en la base principal de las tropas españolas, el abastecer con la cantidad de provisiones necesarias a las tropas se convirtió en una empresa importante.

Arriero catalán envuelto en
 un manto ( h)
Las raciones consistían en pan, carne, verduras, cerveza y aquavit, una bebida alcohólica destilada. Sin embargo, estos últimos resultaron rápidamente inadecuados ya que los españoles también querían su acostumbrado café y vino. Las tropas tuvieron que acostumbrarse al "øllebrød" (pan mezclado con cerveza), mientras que sus anfitriones daneses miraban con asombro el gusto de los españoles por la ensalada de diente de león servida con un aderezo de aceite y vinagre, acompañado de caracoles fritos adornados con pimienta, vinagre y cebollas.(9) 
 
Lo que debería haber sido sólo una breve visita se convirtió en una estancia prolongada. Las tropas españolas pasaban el tiempo tocando música, cantando y jugando. Los daneses entraron en  conocimiento con los instrumentos musicales para ellos desconocidos como la guitarra española y la costumbre de los soldados de fumar cigarros en lugar de fumar en pipas de arcilla. En las ciudades, las bandas militares entretenían a los naturales en las plazas y los espacios abiertos. La relación con las poblaciones locales era relajada: en Roskilde, los soldados españoles todos los días esperaban la hora del recreo en la escuela de la catedral porque les gustaba practicar deportes con los estudiantes.(5)

Diccionario español-aleman, editado en Munich en 1807 (i)
Las tropas también eran aficionadas a los juegos de pelota, lanzamiento de jabalina, y también eran apasionados jugadores de cartas. Los daneses discernieron un cierto grado de tensión entre las tropas francesas y españolas, que en algunos casos llegaba a resolver sus disputas con los cuchillos en la mano, pero su conducta era generalmente ejemplar; cuando pasaban por las calles en sus mulas en el que se sentaban con las dos piernas a un lado, acogían a los chicos que les seguían, y donde había niños pequeños nunca les molestaba dispensarles una caricia y jugar con ellos, por lo que pronto se convirtieron en casi miembros de las familias. Las barreras idiomáticas llevaron a la edición de algunos diccionarios sobretodo en alemán para consulta rápida de los soldados. Cuando las iglesias se abrían, los soldados españoles a menudo se encontraban allí, se arrodillaban en los lugares donde se encontraba algo que pudiera parecerse a las imágenes de un santo, para dar rienda suelta a su devoción, mientras los regimientos en general, llevaban a cabo los oficios en los mercados de las ciudades con sus capellanes.

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Rgto. Almansa,1808 (j)
UN DESGRACIADO INCIDENTE
En la Plaza de San Juan, en Odense, se pueden encontrar unos restos de un antiguo cementerio. Una piedra desmenuzada se encuentra con el aspecto de una pesada tapa de un grandioso sarcófago; se ha arreglado pero no se puede ver ninguna inscripción. Sin embargo, no es un sepulcro desconocido: se colocó en julio de 1808 para celebrar una ceremonia solemne: el oficial español don Agustín Mollón descansa allí. Fue víctima del achispado teniente Bloch y de una broma involuntaria. El 9 de julio de 1808 el joven teniente se encontraba en la habitación del lado izquierdo de la entrada al destilador Søren Mortensen. Don Agustín Mollón y otros oficiales españoles(IV) estaban presentes. El joven teniente danés se había hecho amigo de los soldados españoles, aprendiendo su lenguaje y su acento, y después de una comida, Bloch hizo alarde de su rifle. Juguetonamente, señaló con el arma a Don Agustín, diciendo: "Si fuéramos enemigos, podría matarte de un agujero en el sombrero". Convencido de que el rifle no estaba cargado, apretó el gatillo y mató a su amigo. La carga del rifle no había sido retirada, lo que llevó al trágico incidente. Los oficiales se pusieron de pie y desenvainaron sus espadas con gran desesperación, rodeando al joven teniente. Pero pronto se dieron cuenta de que había sido un accidente. Como resultado, Bloch fue arrestado. Un tribunal militar investigó el incidente y condenó al teniente con una multa de cuarenta monedas de plata. Algunos dicen que más tarde el oficial español fue enterrado por la tarde y una ceremonia se celebró en su honor. Y todavía descansa en la Plaza de San Juan. Piensa en él cuando veas la piedra.(7)
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En sus cartas a sus familiares o amigos, los soldados no sabían a ciencia cierta que curso tomarían los acontecimientos en que se veían envueltos, pero tampoco se quejaban, como escribía el Capitán Antonio Aldao, de estar pasando "todo el tiempo en el campamento desfilando, jugando a cartas, comiendo y bailando."(9) La exótica estancia de los españoles dejó huella en la historia de Dinamarca, donde se tomó cariño a estos soldados de piel oscura, y  algunas jóvenes mujeres llevaban incluso un "españolito" en su corazón.(V)


Castillo de Koldinghus, actualmente rehabilitado
De todos modos podemos concluir que posteriormente a la ocupación hubo bastante mitomanía sobre la estancia de los soldados españoles en la zona de Jutlandia  y las memorias de disputas y requisiciones se desvanecieron mientras que subsistieron las de los recuerdos de la comida, el lenguaje, el aspecto y las maneras de los soldados. Hasta hubieron abundantes reivindicaciones de tener ancestros españoles, declaraciones que en la mayoría de casos no han podido ser contrastadas fielmente en los registros. Incluso cuando los españoles fueron acusados del incendio(VI)del Castillo de Koldinghus en la noche del 30 de marzo, la noticia fue recibida con indulgencia y los españoles fueron considerados tan sólo un poco extravagantes en sus intentos de procurarse calor durante las frías noches de la primavera entrante.(4)
  
Antiguo hotel Postgaarden, en Nyborg. (k)
El Estado Mayor español al mando del Marqués de La Romana (su retrato está colgado actualmente en el ayuntamiento de Nyborg, por las escaleras hasta la oficina del alcalde) tenía su residencia en el hotel Postgaarden, en Nyborg, que también fue una antigua oficina de correos. El segundo en el mando era el Mariscal de campo Kindelán, los brigadieres Dellevielleuze (comandante de la 1ª división) y Salcedo (comandante de la 2ª división). El comandante de la artillería era el teniente-coronel Breson, el comandante de los ingenieros el brigadier Hermosilla y el Intendente General D. Lázaro De las Heras.

En cuanto a la uniformidad, el ejército español había tenido tradicionalmente uniformes blancos para la infantería y uniformes de color amarillo para la caballería. Los granaderos con sus gorros de piel de oso que tenían un aspecto diferente al de los franceses. Después que Napoleón se hiciera cargo de la uniformidad de las tropas, consiguió que adoptaran gradualmente los uniformes azules como los que usaba el ejército francés. Un elemento que permaneció, sin embargo, fueron las ligeras sandalias españolas, sobretodo en las tropas ligeras de infantería.

Los regimiento de Almansa y Villaviciosa, que estaban conceptuados como dragones en el Estado Militar de 1783, llevaban en aquel tiempo el uniforme de cazadores a caballo. En 1805 en una de las muchas reorganizaciones del arma de caballería en España, el arma de dragones fue totalmente suprimida . En el Estado Militar de dicho año,los regimientos de Almansa y Villaviciosa se clasifican como cazadores a caballo con los números 3 y 5. Volvieron a ser dragones en un momento que no se puede precisar por falta de documentos, pero que se calcula a finales de 1805 y el comienzo de 1807. En el momento de la puesta en marcha de la expedición, todavía no se ha hecho el cambio de uniforme.


Soldados de infantería españoles y músico con gorros a lo "tarleton". (l)

Izq.: Un oficial del regimiento de Barcelona. Dcha: Tres soldados del regimiento de Guadalajara y uno de la milicia. 

Izq.: Soldados de caballería. Dcha: Oficiales del regimiento del Rey y Almansa. (m)




- - - - o - - - -

(I) Napoleon escribió el 22 de julio a Brune: "Pressez le siège de Stralsund. Si vous n'avez pas besoin des Hollandais et des Espagnols, renvoyez-les du côté d'Hambourg." Correspondance, 12941, T. XV.(1)

(II) - "Je ne puis assez faire l'éloge de l'esprit d'honneur, d'enthousiasme et de valeur qui animait les troupes espagnoles: chaque officier, chaque soldat paraissait pénétré des sentiments de loyauté et d'attachement qui unissent Sa Majesté Catholique à notre auguste Empereur. M. le baron d'Armandariz, colonel du régiment de dragons Villa-Viciosa, s'est particulièrement distingué à la journée du 6 août par sa contenance fière à la tête de sa troupe. M. le brigadier Terra-Veglia, commandant les chasseurs catalans, s'est porté à cheval à la tête de ses grand'gardes jusqu'à la palissade de la place, à la même journée du 6, et y a fait admirer son courage. Ce brave officier, âgé de 75 ans, est le même qui fut tellement ému de l'accueil flatteur de Votre Excellence, et de l'enthousiasme qu'il vit régner et qu'il partagea chez nous, à la fête de l'Empereur, qu'il en mourut le lendemain. M. le brigadier Salcedo, commandant le régiment de Zamora, et le colonel Martorell, commandant le régiment de Quadalaxara, se sont comportés également avec leurs troupes d'une manière distinguée. Ces deux régiments manoeuvrent parfaitement bien.(3)

(III) - «Les Espagnols étaient de beaux soldats, au teint brun, aux membres secs, frissonnant de froid sur les plages tristes et glacées de l'Océan septentrional, présentant un singulier contraste avec nos alliés du Nord, et rappelant, par l'étrange diversité des peuples asservis au même joug, les temps de la grandeur romaine. Suivis de beaucoup de femmes, d'enfants, de chevaux, de mulets et d'ânes chargés de bagajes, assez mal vêlus,niais d'une manière originale, vifs, animés, bruyants, ne sachant que l'espagnol, vivant exclusivement entre eux, manoeuvrant peu, et employant une partie du temps à danser au son de la guitare avec les femmes qui les accompagnaient, ils attiraient la curiosité stupéfaite des graves habitants de Hambourg, dont les journaux racontaient ces détails à l'Europe étonnée de tant de scenes extraordinaries». (THIERS: Histoire du Consulat et de l'Empire, t. VIII, livre xxviii)(3)

«En una procesión de carros y mulas cargados con sus pertenencias domésticas, esposas de cabello oscuro y niños semidesnudos, los hijos del Tajo y el Manzanares hicieron su bulliciosa entrada en la ciudad hanseática en el Alster. ¡Qué escena tan grotesca! Estos pequeños y vivos sureños, de tez morena y pelo negro como el carbón, ruidosos, inquietos y emotivos, semejantes a una gigantesca horda de gitanos errantes, repentinamente irrumpieron en la tenue, correcta y culta atmósfera creada por los serios, altos y rubios alemanes del Norte. El recuerdo de estos extraños invitados, que enmedio de las nieblas del norte a menudo deseaban volver bajo el sol caliente del sur, y en medio del desorden pintoresco de su tierra natal, han sido reproducidos en numerosos grabados de Peter Suhr. Estos extranjeros del sur, en las calles de Hamburgo, o ocupados en construir fortalezas, eran una incesante fuente de diversión para los viejos y los jóvenes, y tenían que tolerar una buena cantidad de bromas de los altos Burgergardisten, que parecían gigantes junto a los enanos de Gulliver.» [...] «Un destacamento de infantería y treinta dragones de los regimientos de Princesa, Zamora y El Rey proporcionó la guardia fuera de los cuarteles del príncipe de Pontecorvo, que en su nativo dialecto vasco no tuvo dificultad para hacerse entender entre los españoles.». [From Friedrich Wencker-Wildberg's Bernadotte: a Biography. London: Jarrolds, 1936. P. 191-192(6)

(IV) - Probablemente fueran oficiales del regimiento de Dragones de Almansa, que con tres batallones estaba acantonado en Odense por aquellos dias.

(V) - Parodia de una canción de burla de las chicas danesas: "Senior Schoolclass" de Hans Christian Andersen en el vodevil "Despedida y reunión", de 1836.

1.
In Odense, by day and night,
The Spanish army grazes,
Cat and dog alike it eats,
Its appetite amazes! (ugh!)
On infants too it fondly dines
Hence its body with blackness shines.
Maidens, virtue is white, white is the Dane.
Go not, go not to the dark men of Spain!

2.
What they do at the midnight hour,
Well, heaven only knows!
The very moon pales at the sight,
Turns its face - and onward goes (Oh!).
The campfire burns with flames so high!
For she who goes there, downfall is nigh!
Maidens, virtue is white, white is the Dane.
Go not, go not to the dark men of Spain!”


(VI) - Koldinghus era un castillo que fue construido a mediados de los años 1200, aunque las dependencias más modernas eran del 1500 y 1600. En la noche del 29 de marzo de 1808, el Mariscal Bernadotte se alojaba allí, y con sus guardias españoles que accidentalmente comenzaron un incendio en la Sala de Guardia. Sin los piquetes de incendios locales en sus puestos, los esfuerzos para controlar el incendio sólo comenzaron cuando era demasiado tarde. Tres horas más tarde, llegó la ayuda de Fredericia y Christiansfeld, y gracias a sus esfuerzos rescató Staldgården de ser incendiado totalmente. El castillo en sí sin embargo, no pudo ser salvado, y al día siguiente cayó cayó la mitad de la gran la torre a través de la gran sala y la capilla. Koldinghus no fue reconstruido como un palacio real, y muy rápidamente se convirtió en una ruina romántica.




__________________________________________________________________________________ Fuentes:

1) - “Gloire&Empire. Revue de l’Histoire Napoléonnienne” – Histoire Militaire, Nº 25, Juillet-Août 2009
2) - "Soldados españoles en Rusia (1806-1813). El Regimiento Guadalaxara" - Ignacio Fernández de Bobadilla Bufalá, FUNDAMU, Barcelona, 2004
3) - "Les Espagnols à la Grande-Armée. Le corps de la Romana (1807-1808)" - Commandant P. Boppe, Impr. Berger-Levraulty et Cie, Nancy, 1898
4) - “Experiences of War and Nationality in Denmark and Norway, 1807-1815” - Rasmus Glenthøj y Morten Nordhagen, Palgrave Macmillan, 2014
5) - http://www.roskildehistorie.dk/1800/billeder/krige/Englandskrig/spaniere.htm
6) - http://www.napoleon-series.org/military/organization/Spain/c_Suhrspanish.html
7) - http://museum.odense.dk/9393
8) - https://da.wikisource.org/wiki/Spanierne_i_Danmark
9) - "The Spaniards are coming" - Udstillingskatalog fra særudstillingen "Da spaniolerne kom - et kulturmøde  1808" - udstillet i 2008 på hhv. Koldinghus, Langelands Museum, Holbæk Museum og Roskilde Museum (Guía de la exposición), 2009
10) - https://da.wikisource.org/wiki/Spanierne_i_Danmark, por Frederik Schiern.
11) - http://www.lokalarkivmidtdjursland.dk/page2.html



Imágenes

a)- “Gloire & Empire. Revue de l’Histoire Napoléonnienne” – Histoire Militaire, Nº 25, Juillet-Août 2009 - Grabado de Seele. Anne SK. Brown Military Collection, U.S.A. Documento recopilado por Alfred y Roland Umhey.
b) - Par H. Rousseau (designer graphique), E. Thomas (graveur) — Album du Centenaire; photographs by User:Havang(nl), Domaine public, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12232265
c) - By wikipedia, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2310236
d) - http://www.napoleon-series.org/images/military/organization/Spain/Suhr/Suhrspanish28b.jpg
e) - By Saddhiyama - Scan from Danmarks Riges Historie volume 5 by Edvard Holm, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4864227
f) - By Geopsis - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15578066 (21-06-2011)
g) - http://www.napoleon-series.org/images/military/organization/Spain/Suhr/Suhrspanish24b.jpg
h) - m) - https://repository.library.brown.edu/studio/item/bdr:242724/ - One of a collection of 11 hand colored engraved plates after Mohajefsky (some copied from Suhr) of uniform groups. 4 figures in conversation.
i) - http://visithcandersen.dk/spanien/diccionario.jpg (Diccionario. Español, y Aleman. Que contiene las palabras mas necefarias, para el Ufo, de los Soldados Espanoles, en Alemania. Munich 1807.)
j) - https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/236x/41/0f/bd/410fbd7d962b56c108ca59c55216f96b.jpg
k) - http://www.lokkepublishing.dk/7447793
l) - http://static.wixstatic.com/media/d10411_b3f12cf90db84cbbbd7c1cf7ab6436f6.jpg
m) - http://www.napoleon-series.org/military/organization/Spain/c_Suhrspanish.html